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La atención sanitaria basada en el valor centra la jornada científica de GuíaSalud

15 abril, 2026

Profesionales, instituciones y pacientes abordan el impacto de las recomendaciones de “No hacer” para mejorar la calidad asistencial y la sostenibilidad del sistema
• GuíaSalud refuerza su compromiso con las prácticas basadas en la evidencia y presenta su nueva identidad visual en el marco de estas jornadas

Zaragoza, 14 de abril de 2026.- La jornada científica de GuíaSalud, titulada “Hacia una atención centrada en el valor: Adecuación de la asistencia y Recomendaciones de No Hacer” ha reunido este martes a más de 200 personas en el salón de actos Ernest Lluch del Ministerio de Sanidad, en Madrid, en una cita que ha puesto el foco en cómo mejorar la práctica clínica evitando intervenciones innecesarias y reforzando el papel activo de los y las pacientes en la toma de decisiones.

Organizada por la Secretaría de GuíaSalud, y el Ministerio de Sanidad, la jornada ha estado dirigida a profesionales sanitarios, sociedades científicas, asociaciones de pacientes, agencias de evaluación, medios especializados y ciudadanía interesada, con el objetivo de conocer como las comunidades autónomas implementan recomendaciones para adecuar la práctica clínica a la evidencia y el papel de las sociedades científicas en la iniciativa de “No Hacer”.

Durante la inauguración, el director general de Salud Pública y Equidad en Salud, Pedro Gullón, ha subrayado que la atención sanitaria debe basarse en la mejor evidencia disponible, la experiencia clínica y el contexto del paciente.

“La práctica clínica valiosa es aquella que aporta más beneficios que efectos no deseados, y tiene en cuenta las circunstancias y la opinión de las personas, las cuales deben estar en el centro”, ha señalado Gullón, quien también ha advertido de la importancia de evaluar el balance riesgo-beneficio.

Del mismo modo, ha considerado que “estamos en un momento en el que la atención centrada en el valor ha ganado peso y ahora toca pasar de la reflexión a la acción, priorizando intervenciones que realmente aporten beneficio”.

En la misma línea, la directora gerente del IACS, Elena Gonzalvo, ha destacado que “la evidencia científica es un motor fundamental para la transformación del sistema sanitario”, ya que permite definir buenas prácticas, mejorar la eficiencia y avanzar en equidad.

A su vez, ha remarcado que “evitar prácticas inadecuadas no solo reduce complicaciones, sino que permite que el sistema sea más eficiente y esté mejor orientado hacia lo que realmente necesitan los pacientes”.

Experiencias autonómicas y claves para la implementación

La jornada ha incluido una primera mesa redonda centrada en la implementación de buenas prácticas clínicas y de Recomendaciones de “No Hacer” en las Comunidades Autónomas, con ejemplos de experiencias de Madrid y Navarra.

El subdirector general de Calidad Asistencial de la Comunidad de Madrid, Alberto Pardo, ha destacado el impacto de estas recomendaciones en la sostenibilidad del sistema y la seguridad del paciente. “Desimplementar requiere estrategias multifacéticas, liderazgo clínico, cultura organizativa y constancia”, ha señalado, al tiempo que ha resumido las claves en las “tres ‘E’” de “evidencia, eficiencia y eminencia”.

Por su parte, Ana Mateo, del Servicio Navarro de Salud, ha incidido en que la implantación de la evidencia “es un proceso continuo, dinámico e interactivo” que requiere formación, evaluación constante y compromiso organizativo. “Las necesidades de cambio deben surgir de los propios profesionales y apoyarse en estructuras estables para garantizar su sostenibilidad”, ha explicado.

No obstante, ha reconocido la existencia de barreras como la presión asistencial o la falta de tiempo, “que pueden ser oportunidades si se trabajan de forma colaborativa”.

El papel de las sociedades científicas y la comunicación con el paciente

La segunda mesa ha abordado el papel de las sociedades científicas en la identificación y difusión de las Recomendaciones de “No Hacer”.

Desde la Unión Española de Sociedades Científicas de Enfermería (UESCE), María Lourdes de Torres ha puesto el acento en la comunicación con el paciente: “Explicar qué se hace, por qué y para qué, reduce la incertidumbre. Esa conversación es fundamental para mejorar la adherencia”. “Mirar a los ojos, escuchar y adaptar la información a cada persona es tan importante como cualquier otro protocolo”, ha subrayado.

Por su parte, el representante de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), Javier García Alegría, ha destacado que “no hacer también es una decisión clínica fundamentada”, y ha defendido la necesidad de un cambio conceptual hacia una medicina basada en el valor, con formación específica y evaluación sistemática. “Esto implica alinear objetivos institucionales, formar a profesionales y pacientes y evaluar de manera sistemática todas las decisiones”, ha indicado en este espacio.

En la misma línea, Antonio Buño, expresidente de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEMEDLAB), ha advertido de la necesidad de mantener las recomendaciones como “documentos vivos” que se actualicen de forma continua porque “la evidencia evoluciona constantemente”, mientras que Fernando Sierra, presidente de la Sociedad Española de Protección Radiológica (SEPR), ha incidido en la importancia de “explicar de forma transparente al paciente decisiones que pueden parecer contraintuitivas”. “Es fundamental explicarlas bien y mantener coherencia en el mensaje entre profesionales”, ha afirmado.

Una estrategia transformadora para el sistema sanitario

En la clausura, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha destacado que las Recomendaciones de “No Hacer” responden a “una filosofía clínica transformadora” que cuestiona la inercia intervencionista y reconoce la existencia de prácticas innecesarias.

“Las recomendaciones deben ser una herramienta dinámica, adaptada a nuevas realidades”, ha señalado, al tiempo que ha advertido que no deben confundirse con políticas de recortes y que “abandonan la inercia de “hacer por hacer” reconociendo que existen ámbitos de sobreactuación”.

Por su parte, María Fernández, subdirectora de Calidad Asistencial, ha subrayado que “un paciente informado es un paciente más seguro” y que “la atención centrada en el valor carece de sentido si el paciente no está en el diálogo”. “La valentía de señalar lo que ya no suma es lo que permite evolucionar al sistema sanitario”, ha apuntado.

Como conclusión, Elena Gonzalvo ha recordado que «es necesaria una estrategia institucional”, ha afirmado.

Nueva identidad e imagen en GuíaSalud

La jornada ha servido además para presentar una nueva imagen de GuíaSalud, reforzando su papel como herramienta clave para avanzar hacia un sistema sanitario más eficiente, seguro y centrado en el paciente.

Esta renovación responde a la necesidad de adaptar la imagen a los retos actuales, facilitando una comunicación más clara, accesible y alineada con el enfoque de atención centrada en el valor.
Con este nuevo diseño, se pretende mejorar la identificación de sus recursos y reforzar su papel como referencia para profesionales y pacientes en la toma de decisiones basadas en la evidencia.

Sobre GuíaSalud

El Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) ejerce la secretaría de GuíaSalud desde el año 2004. Es un organismo del Sistema Nacional de Salud (SNS) en el que participan las 17 Comunidades Autónomas y el Ministerio de Sanidad. Fue creado en 2002 y adoptado en 2003 por el Consejo Interterritorial del SNS como instrumento para mejorar la calidad de la atención sanitaria.

Entre sus funciones se encuentra la de potenciar la elaboración y uso de guías de práctica clínica, recursos y otros productos basados en la evidencia científica para apoyar la toma de decisiones de los profesionales y pacientes en el SNS e impulsar la creación de redes de colaboración entre entidades de toda España.