Según la Organización Mundial de la Salud, la sexualidad es un aspecto central del ser humano a lo largo de su vida. No se trata solo de las relaciones sexuales, sino también de la relación con nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra identidad. A pesar de su importancia, muchas veces sentimos vergüenza o dificultad para hablar del tema.
¿Cómo puede afectar la diabetes a mi salud sexual?
La función sexual depende de varios procesos, como el buen funcionamiento del sistema nervioso y la circulación sanguínea. La diabetes puede afectar estos sistemas, lo que a veces provoca dificultades sexuales. Además, ciertos medicamentos, factores sociales y culturales, así como aspectos emocionales, también pueden influir en estos problemas.
¿Qué aspectos psicológicos pueden afectar a la salud sexual de las personas con diabetes?
En general, la salud sexual puede verse afectada por diversos factores psicológicos, como la ansiedad, el estrés, la depresión, una autoimagen negativa, la baja autoestima o el miedo al rechazo y al fracaso, malas experiencias previas, entre otros. Además, específicamente en las personas con DM1, también pueden influir la angustia por diabetes, la falta de información o la desinformación sobre diabetes y sexualidad, el miedo a hipoglucemias o hiperglucemias y el temor al rechazo debido al uso de dispositivos como la bomba de insulina o el sensor.
¿Qué tipos de problemas sexuales pueden ser más frecuentes en personas con diabetes?
Aunque la mayoría de las personas con diabetes pueden llevar una vida sexual normal, la enfermedad puede contribuir a problemas sexuales tanto en hombres como en mujeres. En la tabla 12 se presentan los más frecuentes según el sexo.
¿Cómo afectan las subidas y bajadas de glucosa en sangre a la actividad sexual?
Los niveles altos o bajos de glucosa en sangre pueden provocar cansancio. En los hombres, esto puede afectar la capacidad para mantener una erección o alcanzar la eyaculación.
Además, la actividad física involucrada en el sexo puede aumentar el riesgo de hipoglucemia. Esto puede generar estrés en algunas personas con diabetes, afectando su bienestar sexual por el temor a experimentar una bajada de glucosa.
¿Cuáles son las claves para tener una sexualidad saludable con diabetes?
- Mantener niveles de glucosa en sangre dentro del rango objetivo recomendado.
- Adoptar un estilo de vida saludable. Alimentación equilibrada, actividad física regular, no fumar, no consumir alcohol, etc.
- Gestionar adecuadamente el estrés. Aprender a reconocer el estrés y desarrollar estrategias para gestionarlo puede ayudarte a disfrutar más del presente y mejorar tus relaciones sociales y sexuales.
- Hablar abiertamente con la pareja. La comunicación es clave para una vida sexual saludable. Hablar con tu pareja sobre miedos, emociones y necesidades fortalece la relación y ayuda a superar dificultades.
- Comprobar el nivel de glucosa en sangre antes de tener relaciones sexuales y tener algo azucarado cerca para poder tratar una hipoglucemia si fuera necesario. Si el miedo a tener una hipoglucemia mientras mantienes relaciones sexuales te limita, consultarlo con tu profesional te ayudará a encontrar la estrategia adecuada para gestionar la situación. Si el miedo es muy intenso puede ser necesaria la intervención de un profesional de la psicología.
- Hablar con un profesional sanitario sobre tus dificultades o preocupaciones en el ámbito sexual, igual que lo harías con cualquier otro problema médico, puede ayudarte a encontrar soluciones y prevenir complicaciones.
Si utilizas tecnología como una bomba de insulina, es posible que lo veas como un obstáculo durante las relaciones sexuales. Puede resultar estresante no saber si dejarla puesta o quitarla, explicarle a una nueva pareja qué es o puede preocuparte quitártela accidentalmente. Tú decides si te la quitas o no y hablar con tu equipo médico te ayudará a saber cómo actuar según la opción que hayas elegido.
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