La DM1 es una enfermedad crónica (que dura toda la vida) en la que el cuerpo no puede producir insulina, una hormona del cuerpo que ayuda a que la glucosa (azúcar) en la sangre entre en las células para ser utilizada como energía. Sin insulina, la glucosa se acumula en la sangre y puede causar muchos problemas de salud.
Los estudios realizados explican que esta enfermedad ocurre porque el sistema inmunológico (defensas del cuerpo), que normalmente combate las infecciones, ataca y destruye por error las células del páncreas que producen insulina (células beta). Por ello, las personas que viven con DM1 necesitan tratamiento con esta hormona de por vida.
La DM1 avanza en diferentes etapas o estadios (ver figura 1): el proceso de destrucción de las células beta se inicia mucho antes de que aparezcan síntomas de la enfermedad (etapa 3), pasando de forma progresiva a través de distintas etapas tempranas de la enfermedad (etapas 1 y 2).
Aún no se sabe con exactitud por qué aparece la DM1, pero se cree que factores hereditarios y ambientales desempeñan un papel importante.
Una vez que aparecen los síntomas, el tratamiento necesario es la insulina. Sin embargo, hoy en día, se están logrando grandes avances y se están desarrollando tratamientos que, aunque aún no están aprobados en nuestro entorno, tienen la capacidad de modificar el sistema inmunitario para retrasar la destrucción de la célula β y frenar el avance de la enfermedad en sus etapas iniciales.







