prueba

 En
4. Tratamiento farmacológico

Preguntas para responder

  • En los pacientes mayores de 65 años con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección del ventrículo izquierdo menor al 50%, ¿se recomienda el tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II), junto a betabloqueantes y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, siempre y cuando no exista contraindicación?
  • En los pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección del ventrículo izquierdo mayor de 35%, ¿se recomienda el tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II), junto a betabloqueantes y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, siempre y cuando no exista contraindicación?
  • En el tratamiento de pacientes con insuficiencia cardiaca crónica en clase funcional NYHA mayor o igual a II, fracción de eyección del ventrículo izquierdo menor o igual a 35% y que reciben tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II) junto a betabloqueantes, ¿es eplerenona más eficaz que espironolactona?
  • En pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección menor o igual de 35%, en tratatamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II), betabloqueantes, y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, a dosis máximas toleradas, ¿se recomienda sustituir el inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (o el antagonista del receptor de la angiotensina II), por sacubitrilo/valsartán?

El tratamiento farmacológico de la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducia (IC-FER) se encuentra establecido desde hace años y las recomendaciones de las distintas GPC en este campo están ampliamente descritas, en cualquier caso siempre incluyen: inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o antagonistas del receptor de la angiotensina II (ARA-II), si los primeros no son tolerados, betabloqueantes (BB) y antagonistas del receptor mineralocorticoideo (ARM) siempre que no exista contraindicación.

Las necesidades de tratamiento farmacológico deben ser optimizadas en relación con los objetivos terapéuticos para cada paciente, con el fin de controlar la sintomatología y mejorar el pronóstico.

Existen dos situaciones clínicas en las que la evidencia disponible es limitada o sobre las que hay grado de controversia: el tratamiento de los pacientes de mayor edad y el tratamiento de los pacientes con ICC y fracción de eyección preservada (IC-FEP) o ligeramente reducida.

La utilización de otros fármacos también es objeto de una pregunta: la eplerenona como alternativa terapéutica a la espironolactona en el grupo de fármacos ARM, fue definida por el grupo elaborador como una cuestión de interés.

La reciente aparición y disponibilidad de un fármaco, asociación farmacológica fija de un inhibidor de la neprilisina y un antagonista de la angiotensina II (el sacubitrilo/valsartán), hizo que se incorporase una pregunta considerada de interés, sobre su utilización en la insuficiencia cardiaca crónica, como alternativa al inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (o el antagonista de la angiotensina II), en pacientes que siguen además tratamiento con betabloqueantes y antagonistas de la aldosterona.

En los pacientes mayores de 65 años con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección del ventrículo izquierdo menor al 50%, ¿se recomienda el tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II), junto a betabloqueantes y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, siempre y cuando no exista contraindicación?

En el tratamiento de la ICC con disfunción sistólica del ventrículo izquierdo (VI), cuatro grupos farmacológicos han demostrado un beneficio pronóstico disminuyendo la mortalidad y los ingresos hospitalarios: BB, IECA, ARA-II y ARM.

Sobre estos cuatro grupos existe una sólida evidencia acumulada en distintos EC hace que, en la actualidad, las GPC recomienden el uso de IECA y BB en todos los pacientes con clínica de IC y disfunción sistólica del VIVI{, Updated October 2011, Guidelines for the prevention`, detection and management of chronic heart failure in Australia}1,5,50-52, el uso de ARA-II como alternativa en pacientes que no toleren los IECA1,5,50-52, y el uso de ARM en aquellos pacientes con síntomas persistentes a pesar de tratamiento con IECA y BB1,5,50-52. En este último caso ACCF/AHA_2013 y NICE_2010 hacen hincapié en el seguimiento cercano que debe realizarse a los niveles de potasio y creatinina5,50.

No obstante, en algunas guías se reconoce que en muchos de estos EC no se incluyeron a personas mayores, en especial con comorbilidades múltiples51, y que la aleatorización de pacientes en muchos de los ensayos no consiguió recluar el número suficiente de ancianos como para poder realizar un análisis más detallado de esta población5. Probablemente los pacientes que presentan edades cercanas a los 65 años no difieran mucho de aquellos pacientes que fueron incluidos en los EC, aunque los pacientes de edad más avanzada suelen presentar un perfil diferente, dada la mayor fragilidad y la presencia de más comorbilidades. La guía NICE_2010, en la evaluación de la eficacia y seguridad de BB frente a placebo, incluye resultados de análisis post-hoc en el subgrupo de pacientes ancianos y recomienda su indicación para estos pacientes con insuficiencia cardiaca y disfunción sistólica50.

De igual forma, los puentos de corte para definir una fracción de eyección ventricular IC-FER y IC-FEP han ido variado a lo largo del tiempo5. El punto de corte de la IC-FEP establecido en la guía ESC_2012 y ACCF/AHA_2013 es de >50% y ≥50, respectivamente1,5. La mayoría de los EC en pacientes con IC-FER han incluido principalmente a pacientes con fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI)<35% o 40 %1,5. Los pacientes con FEVI entre el intervalo 35-40 % a 50%, denominado zona gris1 o borderline5, son trataods habitualmente de forma similar que aquellos con FEVI más reducidas5.

Durante el proceso de búsqueda no se localizaron EC que evaluaran la eficacia de los IECA, los ARA-II, ni los ARM para el tratamiento de pacientes mayores de 65 años con ICC con disfunción sistólica, pero sí se encontraron para el tratamiento con BB. Se encontraron cuatro publicaciones58-61 que estudiaron la eficacia de BB específicos frente a placebo en pacientes mayores de 65 años58,59 y mayores de 70 años60,61, con ICC con disfunción sistólica, FEVI ≤35 % como con FEVI >35% (IC-FER)59-61 y FEVI ≤40%58, y en tratamiento de base con diruéticos más IECA (o ARA-II) y en algunos casos ARM y digoxina58-61. Las publicaciones son productos de cuatro ECA (MERIT-HF62,63, ENECA59, CIBIS II64, SENIORS65). Dos de ñados para evaluar el efecto de los BB en pacientes ancianos59, 65, de los cuales uno, tanto en pacientes con FEVI ≤35% como con FEVI >35%65. Los otros ECA incluyeron también a pacientes más jóvenes y dentro de sus criterios de inclusión presentan el límite superior de edad de 80 años62-64; las publicaciones utilizadas para la resolución de la pregunta desarrollan el análisis del subgrupo de pacientes mayores58,60.

Tres de los estudios aportaron datos relativos a la mortalidad por cualquier causa58,60,61 y dos de estos, datos sobre mortalidad por causa cardiovascular y hospitalización por cualquier causa58,61. El tiempo de seguimiento varió entre ellos, siendo de 21 meses en uno61, 12 meses en otro58 y no claramente especificado en el tercero, aunque se hace referencia a un tiempo de seguimiento de 1,3 años en el estudio completo de donde proviene el subestudio evaluado60.

Dos de los estudios analizaron eventos adversos aunque de forma diferente, ya que uno midió el número de pacientes que presentó al menos un evento adverso59 y el otro el número de pacientes que interrumpió el tratamiento por esta causa58. Fueron considerados eventos adversos cualquier manifestación no deseada que se presentase durante el tratamiento, tuviese o no relación con el tratamiento prescrito. Un estudio analizó el cambio de calidad de vida a los 8 meses de tratamiento utilizando el cuestionario Minnesota Living With Heart Failure (MLWHF)59.

Betabloqueantes frente a placebo

Mortalidad por cualquier causa. El uso de BB parece reducir la mortalidad por cualquier causa de los pacientes con ICC mayores de 65 años con disfunción sistólica (FEVI ≤ 40 %) en comparación con placebo (3 estudios: 12,6 % de 1932 pacientes en el grupo intervención frente a 17,1 % de 1938 pacientes en el grupo control; riesgo relativo [RR] 0,74; IC95 % 0,63 a 0,86)58,60,61.

Calidad
moderada
Mortalidad por causa cardiovascular. Así mismo el uso de BB parece reducir, comparado con placebo, la mortalidad por causa cardiovascular en este tipo de pacientes (2 estudios: 6,4 % de 1668 pacientes en el grupo intervención frente a 8,9 % de 1673 pacientes en el grupo control; RR 0,72; IC95 % 0,59 a 0,87)58,61.
Calidad
moderada

Hospitalizaciones por cualquier causa. El tratamiento con BB frente a placebo no parece mostrar una disminución en la tasa de hospitalizaciones por cualquer causa en los pacientes con ICC mayores de 65 años y disfunción sistólica con FEVI ≤ 40 % (2 estudios: 34,4 % de 1668 pacientes en el grupo intervención frente a 35,9 % de 1673 pacientes en el grupo control; RR 0,96; IC95 % 0,87 a 1,05)58,61.

Calidad
moderada

Calidad de vida. El efecto sobre la calidad de vida de este tratamiento comparado con placebo no parece mostrar diferencias entre las dos ramas de tratamiento (un estudio: 260 pacientes. Diferencia media en la escala MLWHF de 1,88; IC95 % – 1,58 a 5,34)59.

Calidad
baja

Efectos adversos. Tampoco parece que pueda demostrarse mayor riesgo de eventos adversos entre los pacientes con tratamiento con fármacos BB en comparación con los pacientes expuestos a placebo (2 estudios: 19,7 % de 1024 pacientes en el grupo intervención frente a 21,3 % de 986 pacientes en el grupo control; RR 0,92; IC95 % 0,77 a 1,09)58,59.

Calidad
baja

Resumen de la evidencia

Moderada
+++o
Ensayos clínicos aleatorizados que evaluaron la eficacia de la incorporación de algunos BB al tratamiento de ICC con funsión sistólica deprimida (FEVI ≤35% – 40%), encontraron una reducción estadísticamente significativa de la mortalidad a los 12 a 21 meses, por cualquier causa58,60,61 y por causas cardiovasculares58,61.

De la evidencia a la recomendación

En el proceso de graduación de la fuerza de recomendaciones, el GEG consideró la pregunta una gran prioridad y los desenlaces fueron considerados muy importantes. Pero solo fue posible localizar evidencias para el uso de los fármacos BB, no encontrándose ninguna de calidad suficiente para el uso de IECA, ARA-II y ARM en pacientes de edad avanzada.

La calidad de la evidencia sobre el uso de los fármacos BB se valoró como baja-moderada para los desenlaces considerados, pero el GEG juzgó su utilización como muy beneficiosa y con escasos efectos secundarios. También consideró el uso de los BB factible y aceptado por el conjunto de los pacientes y del sistema sanitario.

Por todo ello, se decidió que se podía hacer una recomendación fuerte a favor del uso de BB en pacientes mayores de 65 años con ICC con disfunción sistólica. Para el resto del tratamiento incluido en las GPC, a pesar de la falta de evidencia en este grupo de pacientes, se ha realizado una recomendación de uso a partir de evidencia obtenida con datos de poblaciones de menor edad, y basada en la opinión de los profesionales y la experiencia clínica acumulada.

Recomendaciones

Fuerte En los pacientes mayores de 65 años con insuficiencia cardiaca crónica con fracción de eyección reducida se recomienda el uso de fármacos betabloqueantes.
En los pacientes mayores de 65 años con insuficiencia cardiaca crónica con fracción de eyección reducida se recomienda el uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de angiotensina II, en caso de intolernacia a los anteriores).
En los pacientes mayores de 65 años con insuficiencia cardiaca crónica con fracción de eyección del ventrículo izquierdo menor o igual de 35% se sugiere el uso de antagonistas del receptor mineralocorticoideo.

En los pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección del ventrículo izquierdo mayor de 35%, ¿se recomienda el tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de angiotensina II), junto a betabloqueantes y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, siempre y cuando no exista contraindicación?

Dentro del síndorme de la IC encontramos dos grupos diferenciados en relación a la función sistólica del VI: aquellos con una FEVI preservada (IC-FEP) y los que presentan una FEVI recudida (IC-FER).

Distintos estudios con BB, IECA, ARA-II y ARM han demostrado un beneficio pronóstico en pacientes con IC-FER que presentaban una FEVI≤35-40%62,65-71. Estos estudios son en los que se basan las recomendaciones que hacen las GPC1,5,50-52 para el tratamiento de los pacientes con IC-FER. Por otro lado, sin que exista un criterio uniforme de la FEVI de inclusión de los estudios de IC-FEP5,72,, las GPC actuales lo han definido en FEVI≥50 %1,5.

En la guía ESC_2012 se señala que hasta el momento ningún tratamiento ha demostrado, de manera convincente, reducir la morbilidad y mortalidad en pacientes con IC e IC-FEP1 y la guía NICE_2010 señala que la evidencia es insuficiente para demostrar la eficacia del uso de IECA en estos pacientes50. En cambio, la guía ACCF/ AHA_2013 recomienda el uso de BB, IECA y ARA-II para controlar la hipertensión arterial (HTA) en pacientes con IC-FEP (recomendación clase IIa y nivel de evidencia C)5. Hasta ahora la mayoría de los tratamientos utilizados han sido orientados al manejo de los síntomas, comorbilidades y factores de riesgo que pueden empeorar la enfermedad cardiovascular1,5.

Por último existe un grupo de pacientes con una FEVI con el rango 35-50 %, que algunos autores han denominado «bordeline» (o FEVI ligeramente reducida) y en el que tampoco existe evidencia sólida en cuanto al tratamiento.

El objetivo de esta pregunta es evaluar la eficacia en pacientes con fracción de eyección preservada o ligeramente reducida del tratamiento óptimo según GPC utilizado en pacientes con IC con FEVI≤35-40%.

No se identificaron estudios útiles que evaluasen la combinación de IECA o ARA-II + BB + ARM, siempre y cuando no exista contraindicación. No obstante, en el proceso de búsqueda se identificaron dos RS sobre el tratamiento farmacológico de pacientes con IC-FEP. Una de ellas, Agarwal et al., evaluó el tratamiento con IECA o ARA-II en pacientes con IC-FEP y abordó desenlaces como hospitalizaciones y mortalidad general73. Incluyó 12 estudios de pacientes con FEVI ≥40%, ≥45% y ≥50%, de los cuales 7 eran estudios observacionales y 5 ECA; algunos de estos ensayos están referenciados en la guía ESC_201274-76. Los autores señalan que «(…)la inconsistencia entre los resultados de los distintos estudios y los resultados negativos de los estudios de mayor tamaño, impide que se pueda dar una conclusión firme sobre la terapia en este tipo de pacientes»73. La segunda revisión, Holland et al., buscó combinar los resultados de 18 EC y 12 estudios observacionales que incluyeron a pacientes con ICC e IC-FEP, utilizando como criterio de inclusión distintos umbrales de FEVI mayores, o mayores o iguales a 35%, 40%, 45% y 50%, y estudiaron tratamientos farmacológicos diversos en aplicación única o combinada, sin análisis de subgrupos que permitiesen abordar la pregunta de interés77.

Se identificaron también algunos trabajos, no incluidos en las revisiones descritas, cuyo objetivo era conocer la eficacia de ARM en el tratamiento de los pacientes con IC-FEP78-81. Uno de ellos no abordaba ninguno de los desenlaces de interés77 y los otros no presentaron información necesaria para un análisis de subgrupos que permitiese evaluar la eficacia del tratamiento «óptimo»79-81.

Tratamiento con IECA o ARA-II + BB + ARM

No pudo encontrarse evidencia firme de la eficacia del tratamiento óptimo según GPC (IECA o ARA-II + BB + ARM siempre y cuando no exista contraindicación) en pacientes con ICC y FEVI >35%.

No existe
evidencia

De la evidencia a la recomendación

En este caso el GEG consideró muy pertinente la pregunta, así como importantes los desenlaces evaluados, aunque no fue posible encontrar evidencia sobre la indicación de tratamiento óptimo en pacientes con IC-FEP.

Fue opinión del grupo, que tanto los beneficios esperables como los posibles efectos adversos serían de escasa entidad, proporcionando un balance beneficios/riesgos favorable, que la intervención sería factible y bien aceptada, y que no parece que se asociara a un coste importante.

A pesar de esto, y ante la ausencia de evidencia disponible, se valoró extrapolar los resultados de los estudios de IC-FER a pacientes con IC-FEP y «borderline». El GEG consideró que los pacientes con IC-FEP eran muy diferentes a los de IC-FER incluidos en los estudios y no pudo elaborar una recomendación acerca del uso de este tratamiento combinado. No obstante, en los pacientes con IC y FEVI levemente disminuida o «borderline», la mayor cercanía fisiopatológica de estos pacientes a aquellos con FEVI <35-40%, sí condujo al grupo a formular recomendaciones de tratamiento a favor de las indicadas para pacientes IC-FER.

Recomendaciones

En pacientes con insuficiencia cardiaca crónica con fracción de eyección preservada (FEVI>50%), no hay suficiente evidencia para recomendar el tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II), junto a betabloqueantes y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, para mejorar el pronóstico
En los pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección borderline (FEVI>35% y <50%) se sugiere utilizar pautas de tratamiento farmacológico indicadas para pacientes con insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o antagonistas del receptor de la angiotensina II, junto a betabloqueantes y antagonistas del receptor mineralocorticoideo si no existe contraindicación).

En el tratamiento de pacientes con insuficiencia cardiaca crónica en clase funcional NYHA mayo o igual a II, fracción de eyección del ventrículo izquierdo menor o igual a 35% y que reciben tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II) junto a betabloqueantes, ¿es eplerenona más eficaz que espironolactona?

En aquellos pacientes con IC- FER sintomáticos los ARM (espironolactona y eplerenona) han demostrado un claro beneficio clínico.

En la actualidad las GPC recomiendan el uso de fármacos ARM (espironolactona o eplerenona) en pacientes con diagnóstico de IC-FER (FEVI<35%) y clase funcional mayor o igual a II1,5,50-52. Esta recomendación se fundamenta en los resultados de los estudios RALES (espironolactona), EPHESUS67 y EMPHASIS82 (estos dos últimos con eplerenona) que, diseñados en distintos escenarios clínicos, demostraron efectos beneficiosos en términos de morbimortalidad. La espironolactona fue estudiada en el RALES en pacientes con clase funcional muy deteriorada (NYHA III-IV) en una época en la que los BB se empleaban esporádicamente67. La eplerenona fue evaluada de manera más reciente en el estudio EMPHASIS en pacientes con una clase funcional más variable (NYHA II-IV) estando ya plenamente establecido el uso de IECA y BB en pacientes con IC-FER83.

Aunque se recomienden en la mayoría de las guías actuales el uso de fármacos ARM sin distinguir entre espironolactona o eplerenona1,5,50, se reconoce que la información para asumir o refutar que estos medicamentos sean intercambiables es limitada5,51. La diferencia percibida entre ambas es su selectividad en los receptores antagonistas del receptor mineralocorticoideo y no la efectividad de bloqueo de la actividad mineralocorticoidea5. Se atribuyen a la eplerenona una menor incidencia de efectos secundarios como ginecomastia, dolor mamario e irregularidades menstruales, de allí a que la guía SIGN_2007 indique que la eplerenona puede sustituir a la espironolactona en pacientes que desarrollen ginecomastia51. Dada la diferencia de coste económico importante que existe entre ambos, parece necesario estudiar si uno de los dos fármacos es más eficaz y está asociado a menos eventos adversos.

No fue posible localizar EC o RS en los que el objetivo fuese la comparación directa de estos fármacos en pacientes con ICC.

Identificamos un solo ensayo, Yamaji et al., que compara directamente ambos fármacos (eplerenona y espironolactona), sin embargo no aporta evidencia útil ya que los desenlaces estudiados son variables intermedias84.

Chatterjee S et al. realizan una RS y metanálisis con el objetivo de hacer comparaciones indirectas de la eficacia y seguridad de eplerenona con otros ARM (canrenona y espironolactona). No presentan resultados útiles de las compraciones indirectas y no permite obtner evidencia utilizable85.

La búsqueda realizada permitió identificar un estudio de cohortes retrospectivo basado en datos secundarios provenientes de registros de prescripciones, que compara eplerenona con espironolactona (Margolis et al). En ese estudio se evalúa como resultado principal la adherencia (cumplimiento y persistencia), y entre otros eventos secundarios las hospitalizaciones por todas las causas, pero no se analizan los desenlaces relacionados con la mortalidad86.

Esplerenona frente a espironolactona

Hospitalización por cualquier causa. El uso de eplerenona parece disminuir la tasa de hospitalización en el grupo expuesto a ese fármaco frente al grupo control expuesto a espironolactona (un estudio observacional: 72,4% de 568 pacientes en el grupo expuesto a eplerenona frente a 76,4% de 11982 pacientes en el grupo control; RR 0,94; IC95% 0,90 a 0,99)86.

Calidad
muy baja

Adherencia al tratamiento. Así mismo, parece que los pacientes expuestos a eplerenona tienen mayor adherencia al tratamiento que los expuestos a espironolactona (un estudio observacional: media de la proporción de días cubiertos por prescripción durante el último año en el grupo expuesto a la eplerenona 0,79 ± 0,42 frente al grupo expuesto a espironolactona 0,66 ± 0,42; diferencia de medias [DM] 0,13 IC95% 0,09 a 0,17 a favor del grupo expuesto a eplerenona. Media de días de persistencia desde primera a última prescripción en el grupo expuesto a la eplerenona 283 ± 157 frente al grupo expuesto a la espironolactona 234 ± 158; DM 49 días IC95% 34,90 a 63,10 a favor del grupo expuesto a eplerenona)86.

Calidad
muy baja

Mortalidad por cualquier causa. No fue posible identificar estudios que permitiesen evaluar el efecto sobre este evento de interés.

Mortalidad por causa cardiovascular. No fue posible identificar estudios que permitiesen evaluar el efecto sobre este evento de interés.

Efectos adversos. No fue posible identificar estudios que permitiesen evaluar el efecto sobre este evento de interés.

Resumen de la evidencia

Muy baja
+ooo
Evidencia obtenida de un estudio de cohortes retrospectivo que compara la adherencia del tratamiento con eplerenona versus espironolactona en pacientes con IC, demostró una mayor adherencia para la eplerenona, y, como hallazgo secundario, una menor proporción de pacientes con hospitalizaciones en el grupo de pacientes con eplerenona86.

De la evidencia a la recomendación

Esta pregunta fue estimada como relevante por el GEG, así como se valoraron como importantes los desenlaces considerados. La calidad de la evidencia generada por los estudios encontrados ofreció poca confianza sobre los posibles efectos diferenciales de estos fármacos, en términos de beneficios y efectos adversos. Además el GEG mostró su preocupación por que esta evidencia podría contener un grado moderado de variabilidad. Elegir un fármaco sobre otro sería factible y aceptable pero esta medida incrementaría moderadamente el coste.

Por estos motivos, se elaboró una recomendación débil en el sentido del uso de eplerenona en lugar de espironolactona, en el subgrupo de pacientes en los que la evidencia podía favorecer a uno de los fármacos frente al otro, es decir, pacientes con mala adherencia al tratamiento. En el resto de los grupos de pacientes no se pudo hacer una recomendación a favor de la sustitución de espironolactona por eplererenona.

Recomendaciones

No se hace ninguna recomendación ni a favor ni en contra del uso de la eplerenona frente a la espironolactona en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica en clase funcional (NYHA) mayor o igual a II, y fracción de eyección del ventrículo izquierdo menor o igual a 35%, y que reciben tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o antagonistas del receptor de la angiotensina II junto a betabloqueantes.
Débil Para el conjunto de los pacientes con insuficiencia cardiaca crónica en los que esté indicado el uso de fármacos antagonistas del receptor mineralocorticoideo, se sugiere el uso de eplerenona, para los pacientes con baja adherencia al tratamiento con espironolactona.
En pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección menor o igual de 35%, en tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II), betabloqueantes, y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, a dosis máximas toleradas, ¿se recomienda sustituir el inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (o el antagonista del receptor de la angiotensina II), por sacubitrilo/valsartán?.
A pesar de la reducción de la mortalidad tras el empleo de los tratamientos considerados óptimos por las GPC50-52, ésta sigue siendo alta, y la enfermedad sigue teniendo un mal pronóstico. Nuevas moléculas podrían ser utilizadas, combinadas o no con esos tratamientos recomendados, para mejorarlo.

Las terapias farmacológicas actuales se basan en la inhibición neurohormonal a largo plazo87. Otras posibles dianas como la potenciación del sistema de péptidos natriuréticos y otros sistemas vasodilatadores endógenos, han sido exploradas durante años. Desde hace tiempo se sabe que una endopeptidasa endógena, la neprilisina, degrada varios péptidos endógenos, que incluyen péptidos natriuréticos, bradiquinina y adrenomedulina. La inhibición de la neprilesina incrementaría las concentraciones de los péptidos vasoactivos, lo que podría tener efectos beneficiosos, reduciendo la retención de sodio, la volemia, y aumentando la vasodilatación88-90.

Uno de los problemas del bloqueo de esta sustancia es el aumento secundario de la angiotensina II, de modo que el efecto potencialmente beneficioso de la inhibición de la neprilisina sólo se puede aprovechar si se inhibe la angiotensina II de forma simultánea. A principios de este siglo, un ensayo con omapratilato, (inhibidor de la ECA y neprilisina) no fue más eficaz que enalapril para reducir el riesgo de muerte y hospitalización por insuficiencia cardíaca y además se asoció con una mayor aparición de angioedema grave91.

Recientemente el LCZ696, que consiste en la asociación fija de un inhibidor de neprilisina (sacubitrilo) y un antagonista del receptor de la angiotensina II (valsartán), minimizó el riesgo de edema grave y ha mostrado beneficios hemodinámicos y neurohormonales en dos pequeños estudios, uno en pacientes hipertensos y otro en pacientes con insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada, respecto al uso sólo de ARA-II92,93.

Parece por tanto interesante responder a la pregunta de si los efectos del sacubitrilo/valsartán, como alternativa al inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (o de un antagonista del receptor de la angiotensina II), en el tratamiento recomendado por las GPC, que contempla además betabloqueantes y antagonistas de la aldosterona, disminuye las tasas de morbimortalidad y los ingresos, y mejora calidad de vida en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección reducida.

Identificamos un solo ensayo, multinacional, doble ciego, aleatorizado en el que se compara sacubitrilo en combinación fija con valsartán frente a enalapril. En este ensayo se incluyeron pacientes adultos con IC-FER (FEVI ≤35-40%), previamente tratados con IECA o ARA-II (equivalentes al menos a 10 mg de enalapril diario) y betabloqueantes (excepto contraindicación), sintomáticos, (clasificación II-IV de la NYHA) y niveles plasmáticos de péptido natriurético cerebral (BNP) ≥150 pg/ml (o de fracción aminoterminal del péptido natriurético cerebral [NT-proBNP] ≥600 pg/ml), o BNP ≥100 pg/ml (o NT-proBNP ≥400 pg/ml) si el paciente había estado hospitalizado por IC en los últimos 12 meses27. La variable principal combinaba fue muerte cardiovascular (CV) u hospitalización por insuficiencia cardíaca (IC), y las variables secundarias fueron mortalidad por cualquier causa, cambio en la calidad de vida, tiempo hasta la aparición de fibrilación auricular y tiempo hasta la disminución de la función renal27.

En la fase de cribado se descartaron el 42% (7534 de 18071) de pacientes con ICC sintomática con FEVI reducida y en tratamiento con IECA o ARA-II y betabloqueante, en su mayoría por presentar niveles bajos de péptidos natriuréticos o por tener niveles elevados de potasio. Los pacientes que superaron la fase de cribado (n = 10513) entraron en la fase pre-aleatorización, en la cual se probó de forma cruzada la tolerancia a las dosis objetivo de los tratamientos que iban a ser comparados. Para ello, se sustituyó el tratamiento con IECA o ARA-II que recibía el paciente por enalapril 10 mg dos veces al día (2 semanas), y posteriormente se retiró el enalapril y se tituló la dosis de sacubitrilo/valsartán a 200 mg 2 veces al día (4 semanas). En total, un 20% de los pacientes no superaron la fase de pre-aleatorización, principalmente por efectos adversos27.

La edad media de la población del ensayo fue de 64 años y un 19% tenían 75 años o más, con predominio de varones (78%). En el momento de la aleatorización, el 70% de los pacientes tenían IC grado II de la NYHA, 24% de grado III y 0,7% de grado IV. La media de la FEVI fue el 29%. El 14,8% de los pacientes portaban un desfibrilador automático implantable (DAI) y el 7% tenían un resincronizador. El 94% recibían betabloqueantes y un 58% antagonistas de aldosterona27.

Tras una mediana de seguimiento de 27 meses, el ensayo se interrumpió de forma anticipada de acuerdo con los criterios establecidos a priori, al alcanzar sacubitrilo/valsartán el límite de beneficio establecido27.

Eficacia de sacubitrilo/valsartán frente a enalapril

Mortalidad por causa cardiovascular. La sustitución de IECA (o ARA-II) por sacubitrilo/valsartán en un periodo de seguimiento medio de 27 meses ha demostrado que reduce la mortalidad por causa cardiovascular: 13,3% de 4187 pacientes en el grupo intervención frente a 16,5 % de 4212 del grupo control (un ECA: HR 0,80; IC95 % 0,71 a 0,89)27.

Calidad
moderada

Mortalidad por cualquier causa. El efecto del tratamiento objeto de la pregunta ha sido evaluado en un único trabajo, en él se demuestra que en un periodo de seguimiento medio de 27 meses la sustitución de IECA o (ARA-II) por sacubitrilo/valsartán reduce la mortalidad global: 17,0% de 4187 pacientes en el grupo intervención frente a 19,8% de 4212 del grupo control (un ECA: HR 0,84; IC95% 0,76 a 0,93)27.

Calidad
moderada

Ingresos por IC. Se ha podido identificar un estudio que muestra que en un periodo de seguimiento medio de 27 meses la sustitución de IECA o (ARA-II) por sacubitrilo/valsartán reduce la frecuencia absoluta de hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca: 12,8% de 4187 pacientes en el grupo intervención frente a 15,6% de 4212 del grupo control (un ECA: HR 0,79; IC95% 0,71 a 0,89)27.

Ingresos por cualquier causa. No ha sido posible encontrar la información necesaria para evaluar el efecto sobre este desenlace en el único trabajo identificado.

Calidad
moderada

Efectos secundarios (desarrollo de fibrilación auricular, disminución de la función renal, aparición de angioedema, hipotensión e hiperpotasemia). El único estudio identificado ha mostrado resultados para varios efectos secundarios. La sustitución de IECA o (ARA-II) por sacubitrilo/valsartán no parece incrementar el riesgo de desarrollar fibrilación auricular en 27 meses de seguimiento medio (HR 0,97; IC95% 0,72 a 1,31); tampoco parece asociarse con un mayor deterioro de la función renal durante el mismo periodo (HR 0,86; IC95% 0,65 a 1,13) ni con un incremento del riesgo de hiperpotasemia (HR 0,93; IC95% 0,85 a 1,03) o de la incidencia de angioedema (HR 1,91; IC95% 0,89 a 4,11). La intervención parece asociada a un incremento de incidencia de hipotensión: 13,3% de 4187 pacientes en el grupo intervención frente a 9,2% de 4212 del grupo control (RR 1,44; IC95% 1,28 a 1,63)27.

Calidad
muy baja

Calidad de vida. La sustitución de IECA o (ARA-II) por sacubitrilo/valsartán parece disminuir el deterioro de la calidad de vida en un periodo de seguimiento de 27 meses: 2,99 en los 4187 pacientes en el grupo intervención frente a 4,63 en los 4212 pacientes del grupo control. (Un solo estudio. Diferencia media en la escala Kansas City Cardiomyopathy Questionnaire [KCCQ] de 1,64 puntos; IC95% – 0,63 a 2,65)27.

Calidad
moderada

Resumen de la evidencia

Moderada
+++o
Un ensayo clínico aleatorizado evaluó la eficacia de la sustitución de IECA o (ARA-II) por sacubitrilo/valsartán en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica con función sistólica deprimida (FEVI ≤35%). Se encontró una reducción estadísticamente significativa de la mortalidad por causa cardiovascular y de la mortalidad por cualquier causa y de los ingresos por insuficiencia cardiaca en un seguimiento medio de 27 meses. También se encontró un menor deterioro de la calidad de vida en el grupo experimental. No se pudieron encontrar incrementos en el riesgo de efectos adversos salvo un incremento estadísticamente significativo de la incidencia de hipotensión sintomática27.

De la evidencia a la recomendación

En GEG valoró esta pregunta como muy relevante.

En conjunto la certeza dela evidencia aportada sobre los efectos fue juzgada como moderada, a pesar de que para algunos desenlaces la calidad aportada por el trabajo evaluado era baja o muy baja. Se consideró que la importancia de los efectos deseables era moderada o grande y la importancia de los indeseables pequeña. La percepción del GEG es que probablemente no hay gran incertidumbre ni variabilidad sobre como valoren los pacientes o afectados los principales desenlaces, y que el balance entre los efectos deseables e indeseables probablemente favorezca la intervención. Sin embargo, el GEG destacó el hecho de que el estudio del que proviene la evidencia no parece el indicado para la evaluación de efectos adversos por no haber sido diseñado para este objetivo, pudiendo estar subestimados por los criterios restrictivos del proceso de inclusión.

La búsqueda sistemática no incluyó estudios de evaluación económica, no obstante el GEG consideró la diferencia de precio de venta actual de los medicamentos implicados. De esta forma, estimó los recursos necesarios de extensos a moderados aunque el coste-efectividad de la intervención probablemente favorezca la intervención.

Se piensa que el impacto de la intervención sobre la equidad en salud sea probablemente reducido, teniendo en cuenta que, aunque actualmente el medicamento no esté etiquetado como un medicamento de aportación reducida, la mayoría de los pacientes que lo requieran se beneficiarían del porcentaje de aportación más bajo estipulado para los pensionistas.

El GEG juzgó como factible la implementación de la intervención.

El GEG considerando en conjunto la certidumbre sobre: el balance entre los efectos deseables e indeseables, la calidad de la evidencia, los valores y preferencias y los recursos necesarios, creen que la recomendación no puede, en este momento, ser formulada como fuerte, de acuerdo con los criterios del sistema GRADE.

Con estas valoraciones el GEG formuló una recomendación débil a favor de la sustitución del IECA o ARA-II por sacubitrilo/valsartán en pacientes con ICC y FEVI ≤35%, especialmente en aquellos sintomáticos (NYHA ≥ II) en los que se pueda llevar a cabo un seguimiento estrecho.

Recomendación

Débil
En pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y fracción de eyección menor o igual de 35%, en tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (o antagonistas del receptor de la angiotensina II), betabloqueantes, y antagonistas del receptor mineralocorticoideo, a dosis máximas toleradas, sintomáticos en clase funcional NYHA ≥ II, se sugiere sustituir el inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (o el antagonista del receptor de la angiotensina II), por sacubitrilo/valsartán.

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