En
4. Manifestaciones clínicas de la menopausia

Preguntas para responder:

  • ¿Qué síntomas presentan una asociación causal con la disminución de estrógenos en la mujer en la fase postmenopáusica?
  • ¿Cuál es la mejor manera de valorar los síntomas asociados a la menopausia?
  • ¿Qué otras causas de sofocos existen?

4.1. Definición de menopausia

La menopausia se define como el cese de la menstruación durante 12 meses consecutivos sin otra causa aparente. Su causa natural radica en la reducción de la reserva folicular hasta un nivel crítico estimado en unos 1.000 ovocitos. Esta situación lleva asociada modificaciones endocrinológicas, especialmente déficit de estradiol y aumento de FSH y LH1.

El periodo de transición desde la época fértil de la mujer hacia la menopausia, se caracteriza endocrinológicamente por la pérdida de la actividad ovárica, biológicamente por la pérdida de la fertilidad y clínicamente por la alteración de los ciclos menstruales y la aparición de síntomas vasomotores y urogenitales.

La edad de presentación de la menopausia natural se sitúa entre los 45 y 55 años, con una media alrededor de los 50 años, tanto en la población mundial13 como en nuestro entorno14. La menopausia precoz hace referencia a aquella que ocurre antes de los 40 años1. La edad de aparición de la menopausia puede influir en el riesgo de sufrir ciertas enfermedades y en la mortalidad, observándose un ligero incremento de la misma en las mujeres con menopausia en edades jóvenes2. Algunos factores que se relacionan con la edad de aparición de la menopausia son: la menarquia temprana, el bajo índice de masa corporal (IMC) y el consumo de tabaco (que pueden adelantarla), así como la edad de la menopausia en la madre y hermanas15.

4.2. Síntomas

En la transición menopáusica y la postmenopausia pueden aparecer síntomas, que aunque son generalmente autolimitados, pueden causar molestias y comprometer la calidad de vida. Se dispone de algunos estudios observacionales que han encontrado asociaciones de algunos de estos síntomas con la menopausia, aunque no en todos ellos se ha podido establecer una asociación clara. En la mayoría de las mujeres estos síntomas se resuelven entre los seis meses y los cinco años, aunque en un 25% de los casos persisten más de cinco años y en un 10%, más de diez años.

En cualquier caso, la experiencia de cada mujer puede estar modulada por múltiples factores: etnia y cultura, genética, estilo de vida, paridad, índice de masa corporal (IMC), actividad física, etc., de forma que las variaciones biológicas y culturales modulan o influencian la transición menopáusica5.

4.2.1. Valoración de los síntomas

En la transición menopáusica y la postmenopausia pueden aparecer síntomas como los trastornos vasomotores y la atrofia vaginal que pueden causar malestar y empeorar la calidad de vida de las mujeres. Se han desarrollado varios métodos (listas o cuestionarios) para evaluar estos síntomas y otros que se cree están asociados con la menopausia, como los cambios en el estado de ánimo y/o en la calidad de vida, función sexual y síntomas somáticos. Algunos ejemplos son la escala climatérica de Greene16, el Índice de Kupperman17,18 (IK) y el cuestionario de calidad de vida en relación con la menopausia19. Estos cuestionarios, al evaluar distintos síntomas con distintos métodos, no permiten comparaciones entre estudios y a menudo no ajustan sus resultados por variables como la edad, patología previa o el uso de terapia hormonal. El más conocido, el índice de Kupperman, omite síntomas como la sequedad vaginal y presenta términos mal definidos, por lo que no se considera un método válido para evaluar los síntomas menopáusicos en la práctica clínica diaria. En España existe la Escala Cervantes, una escala validada para la población española en la que se evalúan los síntomas y su influencia en la calidad de vida mediante 31 preguntas20.

4.2.2. Síntomas vasomotores

Los síntomas vasomotores o sofocos se describen como una sensación de calor, percibida generalmente en la parte superior del tórax, el cuello y la cara, a menudo asociada con transpiración abundante. Su frecuencia, duración e intensidad es variable, aunque habitualmente duran menos de cinco minutos21. A menudo estos síntomas se presentan durante el sueño (sofocación nocturna) y propician el insomnio22. En ocasiones los ambientes calurosos, la ropa ajustada, las bebidas calientes y el estrés pueden desencadenarlos. Para muchas mujeres, estos episodios afectan a su calidad de vida y les llevan a consultar con su médico/a.

La clínica vasomotora aumenta en frecuencia e intensidad durante la transición menopáusica. Aunque estos síntomas pueden ir desapareciendo de forma paulatina en meses, en algunas mujeres pueden persistir durante varios años después del último periodo menstrual. La sintomatología suele ser de mayor intensidad en la menopausia quirúrgica23,24.

Los sofocos y la sudoración nocturna se asocian de manera consistente con la disminución de estrógenos, como han mostrado algunos estudios observacionales7,25z27. Los episodios de sudoración nocturna pueden provocar alteraciones del sueño28, pero no se ha demostrado que el insomnio esté directamente asociado con la disminución de estrógenos7, 29.

Calidad
baja

Algunos problemas de salud deben considerarse en el diagnóstico diferencial de los síntomas vasomotores30:

  • El hipertiroidismo cursa con menstruaciones irregulares, sudores y cambios de humor.
  • El hipotiroidismo da lugar a una sintomatología inespecífica que se puede solapar con la sintomatología menopáusica.
  • Otras etiologías de cambios en el ciclo menstrual, como embarazo e hiperprolactinemia.
  • Los sofocos y los epsodios de sudoración profusa pueden ser debidos a la toma de ciertos medicamentos (diltiazem, levodopa) o a la existencia de otros trastornos como el síndrome carcinoide, feocromocitoma, infecciones (brucelosis, tuberculosis) o ciertos tipos de cáncer.

4.2.3. Síntomas vaginales

Los síntomas vaginales, como la sequedad, la irritación, el picor, el escozor y la dispareunia están relacionados con la atrofia vaginal asociada a la menopausia31.

Un estudio longitudinal con 438 mujeres observadas durante 7 años mostró que la sequedad vaginal aumentaba progresivamente a medida que la mujer se acercaba a la menopausia (de un 3% en la premenopausia a un 25% un año después de la menopausia y 47% tres años después de la menopausia)7,29. Estos síntomas aparecen en alrededor del 30% de las mujeres en el periodo postmenopáusico inic1al y hasta en un 47% de las mujeres en el periodo postmenopáusico tardío32.

Calidad
baja

4.2.4. Síntomas urinarios

Las infecciones urinarias de repetición no se ha demostrado que estén asociadas con la menopausia29. En mujeres durante la etapa de la postmenopausia los factores de riesgo principales para padecerlas son: prolapso vaginal, cistocele, residuo postmiccional, cambios en la flora vaginal e incontinencia urinaria33, 34.

Aunque a menudo la incontinencia urinaria coincide en el tiempo con la menopausia, su etiología es compleja y multifactorial. Algunos estudios han mostrado una posible asociación con la menopausia26, pero otros atribuyen su desarrollo a factores mecánicos, como la obesidad, la cirugía ginecológica o la multiparidad7,35. La etiología de los factores hormonales en la función vesical y uretral no está plenamente establecida, y de hecho, no hay constancia de que haya mejoría con el tratamiento hormonal36.

Calidad
baja

4.2.5. Cambios del estado de ánimo

Clásicamente se ha creído que la menopausia se asociaba a ansiedad, los cambios de humor, la irritabilidad y la depresión, sin embargo esta relación no se ha demostrado y existen estudios que sugieren que la mayoría de mujeres no sufren grandes cambios en el estado de ánimo durante la transición menopáusica37-40. Algunos estudios observacionales no han mostrado una asociación entre la transición menopáusica y la aparición de depresión mayor41-44, mientras que otros estudios han sugerido una relación entre ambos, así como entre la menopausia y el ánimo depresivo45-49.

Calidad
baja

4.2.6. Trastornos cognitivos

Los trastornos coginitivos, como la pérdida de memoria o la falta de concentración es poco probable que estén relacionados con la menopausia38. A pesar de que se ha sugerido que el aporte de estrógenos podría proteger a la mujer del deterioro cognitivo50, 51, se ha demostrado que la terapia hormonal no la previene cuando se administra hasta un máximo de cinco años52 ni lo mejora en mujeres con demencia53.

No hay evidencia suficiente para determinar si algunos subgrupos de mujeres con tipos específicos de terapia hormonal se podrían beneficiar del tratamiento52, aunque algunos estudios sugieren que los estrógenos (sin gestágenos) podrían tener un efecto beneficioso en la memoria en mujeres <65 años54.

Calidad
baja

4.2.7. Disfunciones sexuales

El deseo sexual hipoactivo puede relacionarse con la deficiencia hormonal, aunque otros factores como la depresión y la sequedad vaginal están también implicados en su desarrollo55,56. En cualquier caso, factores no hormonales, como conflictos con la pareja, insomnio, falta de estimulación, estrés o depresión son factores que contribuyen a su desarrollo y deberían tenerse en cuenta39. En un estudio de cohortes, los problemas sexuales o de pareja tuvieron una influencia mayor que los niveles bajos de estrógenos en la función sexual57.

La disfunción sexual por dolor (dispareunia) guarda una directa relación con la atrofia vulvovaginal asociada a la carencia de estrógenos.

Calidad
baja

4.2.8. Dolores musculares y articulares

No se ha encontrado una asociación de los dolores musculares y articulares con la menopausia7. Aunque estos síntomas se han relacionado con una disminución de los estrógenos, la osteoartritis, la artritis reumatoide, la fibromialgia, los síndromes por somatización y los traumatismos mecánicos suelen ser sus causas habituales. En cualquier caso, no están relacionados con la pérdida de masa ósea58-59.

Calidad
baja

4.2.9. Cambios en la piel

En la transición climatérica, el contenido de colágeno de la piel y el grosor de la piel disminuyen. Por otra parte, la laxitud de la piel y las arrugas aumentan ostensiblemente. Es difícil separar los cambios relacionados con el envejecimiento, el tabaquismo y la exposición solar de los cambios relacionados con la disminución hormonal y la menopausia60.

Calidad
baja

4.2.10. Aumento de peso

El aumento de peso es poco probable que sea debido a la menopausia. El peso corporal en las mujeres tiende a aumentar con la edad, aunque algunos estudios muestran una mayor predisposición a la obesidad central en las mujeres durante la postmenopausia61-63. Un estudio longitudinal con 418 mujeres americanas mostró que el aumento de peso no se asoció con la transición menopáusica, sino con el estilo de vida64.

Calidad
baja
Resumen de la evidencia – Manifestaciones clínicas

Calidad
MUY BAJA
Existen varias escalas para evaluar los síntomas menopáusicos pero al emplear distintos métodos no permiten comparaciones entre estudios y a menudo no ajustan sus resultados por variables como la edad, patología previa o el uso de terapia hormonal16-20.
Calidad
BAJA
Los síntomas vasomotores7,25-27 y los vaginales31 son los síntomas más claramente asociados con la menopausia.
Calidad
BAJA
Las infecciones urinarias de repetición no están asociadas con la menopausia. La incontinencia urinaria es compleja y multifactorial y su posible asociación con la menopausia es controvertida7,26,35.
Calidad
BAJA
Los cambios en el estado de ánimo37-40, los trastornos cognitivos38, las disfunciones sexuales39,57 (excepto la sequedad vaginal y la dispareunia por ésta), los dolores musculares y articulares7, los cambios en la piel60 y el aumento de peso no están asociados con la menopausia61-64.
Recomendación

BPC Se sugiere informar a las mujeres de que la menopausia solo se ha demostrado que se asocie a síntomas vasomotores y vaginales, y no a otros síntomas que habitualmente se han creído asociados a la menopausia como los síntomas urinarios, la ansiedad, los cambios de humor, la irritabilidad y la depresión.

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