El documento, basado en una revisión sistemática de la evidencia con metaanálisis, y en el consenso de expertos, busca orientar la toma de decisiones clínicas en una patología poco frecuente, pero de alto impacto

Zaragoza, mayo de 2026.- GuíaSalud ha publicado un nuevo Producto Basado en la Evidencia (OPBE) centrado en el manejo del ictus isquémico en la infancia y la adolescencia, un documento concebido como una herramienta de apoyo a los profesionales sanitarios en la toma de decisiones clínicas ante esta patología.

El OPBE ha sido elaborado por el Área de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía (AETSA) en el marco del Plan anual de trabajo de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud, financiado por el Ministerio de Sanidad.

El ictus en población pediátrica, aunque menos frecuente que en adultos, representa una de las diez causas más habituales de mortalidad entre los 5 y los 24 años. Sus consecuencias pueden ser especialmente graves, ya que hasta el 50 % de los recién nacidos y el 65 % de los niños y niñas mayores de un mes que lo sufren presentan déficits motores duraderos. A su vez, hasta el 60 % de los casos neonatales desarrollan déficits cognitivos, especialmente en funciones ejecutivas y del lenguaje.

Esta elevada carga de enfermedad, junto con la falta de recomendaciones específicas adaptadas por edad, ha motivado la elaboración de este OPBE, que pone el foco en el tratamiento del ictus isquémico agudo en la infancia y la adolescencia.

El documento combina una revisión sistemática de la literatura con un proceso de consenso de expertos mediante el método RAND/UCLA. En total, se evaluaron 128 escenarios clínicos relacionados con el uso de tratamientos como la trombectomía mecánica y la fibrinólisis con rtPA.

El objetivo principal ha sido identificar las opciones terapéuticas más adecuadas en función de las características del paciente, analizando tanto su efectividad como su seguridad, y desarrollando una herramienta de ayuda a la toma de decisiones para profesionales sanitarios.

Los resultados del análisis muestran que, en términos generales, los tratamientos evaluados presentan resultados similares en efectividad y seguridad a los observados en población adulta. En concreto, se alcanzaron tasas de buena reperfusión (mTICI score 2b–3) superiores al 87 %, mientras que las complicaciones hemorrágicas se situaron por debajo del 5 % tanto en trombectomía como en fibrinólisis.

No obstante, el documento subraya que una de las principales limitaciones actuales es la falta de criterios claramente definidos para identificar qué pacientes pediátricos son los más adecuados para cada tratamiento.

El consenso con el método RAND/UCLA aporta matices importantes en función de la edad del paciente:

El OPBE también pone de relieve la complejidad del diagnóstico en población pediátrica. A diferencia de los adultos, los síntomas pueden ser menos específicos, especialmente en edades tempranas, donde pueden presentarse como crisis epilépticas, alteraciones del nivel de conciencia o déficits neurológicos focales.

Esta variabilidad clínica, unida a la baja frecuencia de la enfermedad, hace imprescindible un alto índice de sospecha y una identificación temprana de factores de riesgo para mejorar el pronóstico.

Con la difusión de este OPBE, GuíaSalud contribuye a reducir las lagunas de conocimiento existentes y a mejorar la calidad de la atención sanitaria en un ámbito especialmente sensible como es el manejo del ictus pediátrico.

El documento no solo sintetiza la mejor evidencia disponible, sino que también propone criterios de uso adecuado y líneas de investigación futura, con el objetivo de avanzar hacia una atención más precisa, segura y adaptada a las necesidades de niños y adolescentes.

El OPBE Manejo del Ictus en la Infancia y Adolescencia puede consultarse en el siguiente enlace: https://portal.guiasalud.es/opbe/manejo-ictus-isquemico-infancia-adolescencia/

La Sociedad Española de Reumatología advierte de los riesgos de iniciar dosis máximas o mantener niveles bajos sin alcanzar el objetivo terapéutico

Recientemente, el portal de GuíaSalud ha incorporado una nueva Recomendación de No Hacer (RNH) en la que se desaconseja iniciar el tratamiento hipouricemiante con la dosis máxima aprobada o mantener dosis bajas cuando no se ha alcanzado el objetivo terapéutico de niveles de ácido úrico en sangre.

La recomendación, elaborada por la Sociedad Española de Reumatología (SER), subraya la importancia de ajustar la dosis de estos tratamientos de forma progresiva, teniendo en cuenta factores de distinta naturaleza como la respuesta clínica del paciente, sus niveles séricos de ácido úrico y la tolerancia al medicamento.

Este tipo de fármacos, utilizados de manera habitual en el abordaje de enfermedades del sistema musculoesquelético y del tejido conectivo, requieren un seguimiento individualizado para garantizar su eficacia y seguridad.

El documento pone el foco en evitar prácticas que pueden no aportar beneficios clínicos o incluso generar riesgos, como por ejemplo el uso inadecuado de dosis, y apuesta por una estrategia de ajuste gradual que permita alcanzar los objetivos terapéuticos de forma segura.

Una vez más, con esta recomendación GuíaSalud refuerza la importancia de una atención basada en la evidencia científica, orientada a optimizar los tratamientos y en mejorar los resultados en salud de los pacientes.

La recomendación completa puede consultarse en el portal de GuíaSalud.

https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2026/02/rnh_51_207.pdf

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