GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA

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Preguntas Frecuentes

Título: ¿Cómo elaborar una  GPC?

Descripción:

1) Equipo de trabajo. La GPC debe ser elaborada por un equipo multidisciplinar, trabajando de modo independiente y transparente, con un método sistemático, mediante el uso de criterios de calidad apropiados, de forma que tanto quienes se espera que la utilicen (profesionales) y quienes van a beneficiarse por su uso (pacientes) jueguen un papel importante en su concepción y desarrollo.

2) Condición que aborda la GPC. Una GPC debe de responder a una pregunta o serie de preguntas de interés para la práctica clínica, por lo que el primer paso en el proceso de elaboración será delimitar la condición clínica, establecer el tipo de intervención (preventiva, diagnóstica o terapéutica) que se abordará y describir los resultados esperados.

El tema que aborde la GPC debe ser seleccionado para apoyar y asistir en la toma de decisiones de algún aspecto sanitario relevante. La priorización del tema debe basarse en problemas epidemiológicos de salud, en la influencia de las desigualdades sociales, en la variaciones en la oferta y calidad de los cuidados sanitarios, en el hecho de que se trate de tecnologías emergentes o que existan otros factores que crean una necesidad y precisan de información actualizada.

La GPC debe tener en cuenta resultados de mejora en el paciente. Muchas de las publicaciones se centran en resultados que tienen un interés especial para el investigador y que pueden carecer de importancia para el paciente e incluso para el propio profesional que utilice la GPC. Tanto el paciente como el profesional, están interesados en conocer indicadores de resultados en salud (eventos prevenidos, tasas de supervivencia, medidas de la calidad de vida...)

En el momento que se toma la decisión de elaborar o adaptar una GPC, debe tenerse en cuenta la financiación que se precisa, no solo para la elaboración de la misma, sino también para la difusión, implantación, evaluación y su actualización en el tiempo. Para cada uno de estos procesos, la fuente de financiación puede variar y la misma debe ser transparente.

3) Metodología sistemática de elaboración:

a) Síntesis de la evidencia científica. Las recomendaciones recogidas en una GPC deben basarse en la mejor evidencia disponible e incluir una serie de recomendaciones graduadas.

La búsqueda de evidencia científica se debe apoyar en métodos sistemáticos que permitan, de la manera más exhaustiva posible, identificar la información bibliográfica existente sobre la investigación en un determinado campo. Se pretende que la información obtenida sea un conocimiento generalizable a grupos de pacientes, puesto que los datos generados proceden de grupos de pacientes con características similares.

La mejor evidencia disponible proviene de las investigaciones bien diseñadas, y el diseño óptimo de los estudios va a depender de la naturaleza de la pregunta a la que se trata de dar respuesta.

Basándose en la variedad de diseños de los diferentes tipos de estudios que se revisan, la calidad del conocimiento científico que se genera, se califica de forma variable. Pero, además de dar importancia al diseño, la calidad de la evidencia viene dada por la metodología utilizada, de forma que cuanto más rigurosa es, el resultado de la investigación será más válido y fiable y por tanto, la robustez de las recomendaciones que se pueden derivar de la síntesis de los estudios será mayor.

Para realizar un análisis crítico de la metodología utilizada se utilizan fichas de lectura crítica para cada diseño. Se tienen en cuenta entre otros aspectos, el rigor en la comparación entre los grupos a estudio, el tamaño de la muestra, el seguimiento que se hace a los sujetos de la muestra, la relevancia de la variable dependiente, la aplicación en el análisis de técnicas estadísticas adecuadas y que las conclusiones se ajusten a la hipótesis de trabajo.

En resumen, las fases de las que consta una revisión sistemática de la evidencia son:

  • Definición de la pregunta (Pacientes, Intervención, Comparación y Resultados).
  • Criterios de inclusión y exclusión de los estudios.
  • Búsqueda bibliográfica.
  • Clasificación de calidad.
  • Presentación de los resultados.
  • Síntesis e integración de la evidencia científica.
  • Conclusiones en términos de implicaciones prácticas y para la investigación.

b) Elaboración de recomendaciones. La formulación de las recomendaciones que emitirán las GPC se harán en función del volumen, consistencia y posibilidad de generalización de la evidencia, la experiencia clínica y el análisis del contexto (disponibilidad de recursos en el SNS, aspectos culturales, sociales, etc). Cada recomendación se graduará de acuerdo al nivel de la evidencia que la sustenta, utilizando para ello algunos de los sistema de clasificación existentes (SIGN, Oxford, NICE, etc.). Para desarrollar este aspecto, se utilizaran métodos formales de consenso, ya que favorecen la toma de decisión de manera explícita y transparente.

Además, hay que considerar que la evidencia de la efectividad no siempre es suficiente a la hora de hacer recomendaciones. Por ejemplo, la elaboración de recomendaciones sobre tratamientos debe incluir la información disponible sobre circunstancias individuales, evidencia de los efectos adversos/secundarios, cumplimiento y costes.

4) Adaptación al contexto. Una GPC debe ser flexible y tener en consideración la posibilidad de que pueda adaptarse a circunstancias individuales. Tendrá en cuenta las diferencias poblacionales (edad, sexo, etnia), geográficas (rural, urbano), de acceso a los servicios sanitarios y las diferencias entre las expectativas y preferencias de los usuarios.

5) Difusión e implementación. El desarrollo de cualquier GPC debe incluir un plan de difusión e implementación. La GPC debe tener entre sus objetivos llegar a diferentes usuarios potenciales (profesionales de salud, pacientes y gestores), y estar disponibles en diferentes formatos para cada uno de estos grupos.

6) Evaluación del impacto / resultados. La utilidad e impacto de la GPC debe evaluarse transcurrido el tiempo apropiado tras su difusión e implementación, especialmente aquellos relacionados con los resultados en salud.

7) Revisión y actualización. En la elaboración de un GPC debe planificarse la revisión y actualización regular de la misma, es decir, debe ser mantenida a lo largo del tiempo mediante la revisión periódica de la evidencia emergente y de otros aspectos que pueden crear la necesidad de revisar las recomendaciones dadas (inmigración, envejecimiento de la población, etc).

Puede consultar más información en: Elaboración de Guías de Práctica Clínica en el Sistema Nacional de Salud. Manual metodológico Enlace se abre en nueva ventana

Fuente: Grupo de trabajo para la actualización del Manual de Elaboración de GPC. Elaboración de Guías de Práctica Clínica en el Sistema Nacional de Salud. Actualización del Manual Metodológico [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; Zaragoza: Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS); 2016 [consultado 24/02/2016]. Disponible en: http://portal.guiasalud.es/emanuales/elaboracion_2/.

Glosarios:

Descriptores: Elaboración, Guías de Práctica Clínica, Metodología,

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