La GPC consta de dos versiones, la completa, la resumida, además de información para pacientes y herramientas de consulta rápida. Todas las versiones están disponibles en formato HTML y en formato PDF en la página web de GuíaSalud (www.guiasalud.es
). La versión resumida se publica en papel y contiene el CD-ROM con la versión completa.
Las estrategias de difusión e implementación comprenden:
Toda organización que presta servicios sanitarios debe plantearse una mejora continuada de los mismos. Esta es la base de los planes de calidad que requieren de medidas objetivas de evaluación. Los indicadores de salud son una medida cuantitativa (y a veces cualitativa) que permite seguir objetivamente la evolución de la calidad de los procesos importantes que integran, en este caso, la asistencia sanitaria. Así, los indicadores no son una medida directa de la calidad, son herramientas que requieren de un uso continuo, valoración de la evolución de los resultados y una lectura individualizada dentro de cada organización que proporciona el servicio evaluado. La calidad de la asistencia sanitaria es un gradiente de probabilidad según el que una mejoría de esta asistencia puede llegar a mejorar la salud de un paciente (o la de la comunidad).
Los indicadores no miden un componente individual de la calidad asistencial, por el contrario, muchos aspectos como la accesibilidad, la eficacia o la adecuación de la asistencia sanitaria se interrelacionan e influyen sobre su resultado. De todos modos es muy importante que los indicadores tengan validez interna (que identifiquen aquello que se desea medir), validez externa (que los resultados sean interpretables) y que se basen en el conocimiento actual.
La definición de indicadores no es una tarea fácil y menos en nuestro entorno en el que diferentes organizaciones presentan servicios sanitarios, a menudo complementarios dentro de un mismo proceso asistencial. Además de la propuesta de una fórmula de cálculo, la identificación de la base teórica actualizada que lo sustenta o la identificación de las fuentes de información que van a proporcionar los casos, se deben perfilar los factores subyacentes que expliquen la potencial variabilidad de los resultados.
El grupo de trabajo ha considerado la complejidad de la asistencia en esta patología y la diversidad de realidades en nuestro entorno y ha preferido seleccionar una serie de indicadores ya elaborados por la OMS que pueden ser adaptados en nuestro entorno. En el anexo 7 se presenta una lista de indicadores atendiendo a su enunciado; la descripción completa puede obtenerse a partir del documento completo de la OMS319. Se pretende, finalmente, proporcionar una herramienta a los clínicos y gestores interesados, que pueda ser útil en el diseño específico de la evaluación de la atención.
Última actualización: febrero 2011

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