La metodología empleada se recoge de forma detallada en el Manual Metodológico para la elaboración de guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud2424.
Los pasos que se han seguido son:
Constitución del grupo elaborador de la GPC: integrado por profesionales de atención primaria y especializada (en medicina preventiva y salud pública, enfermedades infecciosas, medicina general y comunitaria, neumología, pediatría, microbiología y parasitología clínica y farmacología clínica). Estos profesionales fueron contactados a través de las distintas Sociedades Científi cas relacionadas con el tema de la GPC. El material para los pacientes ha sido supervisado por varios usuarios del sistema sanitario.
Formulación de preguntas clínicas: se ha seguido el formato PICO: Paciente, Intervención, Comparación y Outcome o resultado.
Búsqueda bibliográfi ca: se ha priorizado la identifi cación de revisiones sistemáticas
(RS) y otros tipos de síntesis crítica de literatura científi ca como informes de tecnologías
sanitarias. Para ello, en una primera fase se ha realizado una búsqueda de otras GPC sobre
el tema para comprobar qué RS consideraron para apoyar sus recomendaciones. Las principales
GPC utilizadas como fuentes secundarias están recogidas en el anexo 6. Posteriormente
se han identifi cado RS adicionales a partir de la fecha de búsqueda de las GPC seleccionadas.
En esta primera etapa se han consultado las siguientes bases de datos electrónicas:
• TRIP Database
• NHS National Library of Guidelines
• AHRQ National Guideline Clearinghouse
• Cochrane Database of Systematic Reviews (The Cochrane Library)
• Database of Abstracts of Reviews of Effects (DARE)
• Health Technology Assessment (HTA) Database
• NHS Economic Evaluation Database (NHS EED)
• MEDLINE (accedido mediante PubMed)
• EMBASE (accedido mediante Ovid).
Adicionalmente, se consultaron una serie de agencias de evaluación de tecnologías como el National Institute for Clinical Excellence (NICE), agencias productoras de GPC como la Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN), y sociedades internacionales para completar esta fase.
En una segunda fase, se ha realizado una búsqueda ampliada de estudios individuales para actualizar las RS relevantes para contestar las diferentes preguntas de la GPC. Principalmente se han intentado identifi car ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y estudios observacionales. Se ha respetado la estrategia de búsqueda original de las RS relevantes. Cuando no han estado disponibles, se ha diseñado una estrategia específi ca para cada una de las preguntas, añadiendo en cada caso fi ltros validados para la identifi cación de ECA y estudios observacionales. En esta fase se han consultado las siguientes bases de datos electrónicas: The Cochrane Central Register of Controlled Trials (CENTRAL) (The Cochrane Library), MEDLINE, EMBASE, Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature (CINAHL) (accedido mediante Ovid).
No se ha establecido ningún límite lingüístico a las búsquedas llevadas a cabo, pero principalmente se han considerado estudios en español, inglés y francés. Se ha llevado a cabo una búsqueda desde cualquier fecha (variable según la base de datos considerada) hasta septiembre de 2007, aunque se han identificado estudios relevantes en las revistas biomédicas de mayor impacto durante todo el proceso de elaboración de la GPC.
Metanálisis de los resultados: en algunos apartados en los que la evidencia disponible consta únicamente de varios ECA individuales, se han realizado los correspondientes metanálisis, si disponer de un resultado conjunto se ha juzgado clínicamente relevante y ha sido posible. En aquellos apartados en los que se dispone de una RS y la búsqueda de la literatura ha aportado uno o varios ECA individuales posteriores, se han actualizado los principales metanálsis de la RS aportando un nuevo estimador conjunto, si esto ha sido posible. Todo ello se ha llevado a cabo para los estudios (RS o ECA) de los apartados de tratamiento y prevención Para realizar los metanálisis o la actualización de los mismos se ha utilizado el software de acesso libre RevMan 5 (http://www.cc-ims.net/revman).
Evaluación de la calidad de la evidencia y la graduación de las recomendaciones: se ha realizado mediante el sistema GRADE (Grading of Recommendations of Assessment Development and Evaluations) con el software de libre acceso del GRADE Working Group, GRADEpro (http://www.cc-ims.net/revman/gradepro/gradepro). Las recomendaciones controvertidas o con ausencia de evidencia se han resuelto por consenso del grupo elaborador.
Revisión externa: Los revisores externos han participado en la revisión del segundo borrador (Mayo 2009). Se ha contactado con las distintas Sociedades Científi cas implicadas, que además están representadas a través de los miembros del grupo elaborador y revisores externos.
En www.guiasalud.es está disponible el material donde se presenta de forma detallada la información con el proceso metodológico de la GPC (estrategias de búsquedas para cada pregunta clínica, fichas de lectura crítica de los estudios seleccionados, tablas de síntesis de la evidencia y tablas de evaluación formal).
La actualización de la GPC está prevista cada tres años sin que se descarte, en caso de ser necesario, una actualización de su versión electrónica más frecuente.
Cuando se formulan recomendaciones, el grupo elaborador de la guía debe plantearse hasta qué punto se puede confi ar en que llevar a cabo una recomendación conllevará más benefi cios que daños. Esta decisión no es sencilla y está infl uida por múltiples factores que convierten esta etapa en una de las más complejas de la elaboración de una guía.
Los sistemas de formulación de recomendaciones se comenzaron a proponer hace más de dos décadas. Estos sistemas diferenciaban ya inicialmente el nivel de evidencia científica (la adecuación de los diferentes diseños de estudios para contestar a los diferentes tipos de preguntas) de la fuerza de las recomendaciones. Desde entonces los diferentes sistemas han ido evolucionando e incorporando otros aspectos más allá del diseño de los estudios que hay que tener en cuenta a la hora de formular recomendaciones.
Para clasifi car la calidad de la evidencia y graduar la fuerza de las recomendaciones se han seguido las directrices del grupo de trabajo GRADE. Este grupo de trabajo intenta establecer un método de elaboración de recomendaciones explícito y transparente, de fácil manejo por los equipos elaboradores de GPC, con el objetivo de superar los inconvenientes de otros sistemas de elaboración de recomendaciones25.
Las principales etapas que conforman el sistema GRADE se describen a continuación:
A) Clasificación de la importancia relativa de las variables de resultado
1-3: Variable de resultado no importante. No se deben incluir en la tabla de evaluación
de la calidad o de resultados. Estas variables de resultado no jugarán un papel importante
en la formulación de las recomendaciones.
4-6: Variable de resultado importante pero no clave para la toma de decisiones.
7-9: Variable de resultado clave para la toma de decisiones.
La importancia relativa de las variables de resultado se establece mediante consenso.
B) Evaluación de la calidad de la evidencia científica
La evaluación de la calidad se realiza para cada una de las variables de resultado seleccionadas.
Por tanto, para una pregunta clínica habrá muy probablemente variables de
resultado con diferentes califi caciones de calidad. Inicialmente se debe evaluar la la evidencia
científica por el diseño de los estudios y su adecuación para responder a cada tipo
de pregunta de la guía. Se valora como "calidad alta" los ECA y como "calidad baja" los
estudios observacionales. No obstante se sugieren una serie de aspectos que pueden disminuir
la calidad de los ECA o que la pueden aumentar en el caso de los estudios observacionales.
Finalmente, la calidad de la evidencia científi ca será valorada como alta, moderada,
baja o muy baja (anexo 1).
Aspectos que pueden disminuir la calidad de los ECA:
Aspectos que pueden aumentar la calidad en los estudios observacionales:
C) Graduación de la fuerza de las recomendaciones
La graduación de la fuerza de las recomendaciones es relativamente sencilla pues sólo
considera dos categorías: recomendaciones fuertes y recomendaciones débiles (anexo 1).
En las recomendaciones fuertes el grupo elaborador confía en que los efectos beneficiosos superan a los perjudiciales o viceversa, que los daños superan a los benefi cios. En el primer caso la recomendación es fuerte a favor. En el segundo es fuerte en contra.
Las recomendaciones débiles también pueden ser a favor o en contra. Una recomendación es débil a favor cuando el grupo elaborador concluye que los efectos benefi ciosos de llevar a cabo la recomendación probablemente superan los perjudiciales, aunque no está completamente seguro. En cambio la recomendación es débil en contra, cuando los efectos adversos probablemente superan a los beneficiosos.
Además, existen una serie de factores que hay que tener en cuenta en la graduación
de las recomendaciones:
Última actualización: febrero 2011

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