Información para pacientes sobre uso de vías venosas en adultos

GUIA DEL USO DE VIAS VENOSAS EN ADULTOS

RECOMENDACIONES

Según el momento de uso de la vía venosa las recomendaciones se distribuyen en los siguientes apartados.

2.1. Recomendaciones cuando se piensa iniciar una terapia intravenosa
2.2. Recomendaciones para evitar complicaciones al canalizar la vía
2.3. Recomendaciones para evitar compliaciones en el mantenimiento de la vía
2.4. Recomendaciones sobre como actuar si se presentan complicaciones

2.1. Recomendaciones cuando se piensa iniciar una terapia intravenosa

1.1. Cuando se va a comenzar una terapia intravenosa y hay que seleccionar una vena canalizarla, se debe informar al paciente sobre sus preferencias. El factor más importante a considerar debe ser la SEGURIDAD del paciente, por encima de su comodidad, o facilidades para moverse.
1.2. En los pacientes, hospitalizados o en el domicilio, que precisen vía venosa para varios días se sugiere canalizar una vía central que llegue hasta venas más gruesas, introduciendo el catéter desde el brazo.
1.3. Cuando el paciente está en cuidados paliativos en situación de últimos días de vida y precisa una vía venosa, se sugiere canalizar una vía periférica en el brazo.
1.4. En pacientes con venas difíciles de coger se sugiere canalizar una vía central desde el brazo o insertándola más arriba desde la yugular o subclavia. Ayudado con ecografía para evitar complicaciones, cuando esté disponible la técnica en el centro sanitario.
1.5. En las personas que precisen sacarse sangre con frecuencia (diaria) la decisión entre canalizar una vía o pinchar con cada extracción, debe tomarse en base a las circunstancias y las preferencias de cada paciente.

2.2. Recomendaciones para evitar complicaciones al canalizar la vía.

2.1. Antes de la punción deben tomarse algunas precauciones como son el rasurado de la piel si hubiera vello y la desinfección de la zona con clorhexidina. Una vez que se ha limpiado la zona de punción y hasta que se acabe la maniobra, sólo se podrá tocar con guantes estériles.
2.2. Para evitar el dolor se sugiere la utilización de anestésico local en pomada, tipo crema de lidocaína más prilocaína, antes de la punción en venas periféricas.
2.3. Cuando se canaliza una vena central, se sugiere utilizar las venas yugular o subclavia, pues ocurren menos complicaciones que cuando se utiliza la vena femoral.
2.4. En los casos en que se canalizan venas centrales, las maniobras que duran más de 25 minutos tienen mayor número de complicaciones, igual que a partir del tercer intento por el mismo profesional en el mismo acto.
2.5. Las vías centrales deben fijarse a la piel para que no se muevan y se recomienda utilizar sistemas que no necesiten puntos de sutura.
2.6. Tras la canalización de una vena central, se recomienda confirmar que la punta del catéter está situada en la aurícula del corazón, por lo que se suele necesitar una radiografía de control.
2.7. Se recomienda cubrir todas las zonas de punción con un apósito estéril transparente o con gasas si la zona estuviera húmeda habitualmente.

2.3. Recomendaciones para evitar complicaciones en el mantenimiento de la vía.

3.1. Debe inspeccionarse diariamente la situación de las vías venosas, para comprobar que no ha habido movimientos, ni dolor, ni inflamación, que indiquen flebitis o trombosis.
3.2. Se recomienda vigilar la aparición de fiebre, enrojecimiento o dolor en la zona de punción de la vena, esto puede alertar de complicaciones de la terapia intravenosa.
3.3. Una misma vía venosa puede compartirse para administrar líquidos y para extraer sangre. Pero se recomienda que después de cada extracción se lave el catéter con suero fisiológico.
3.4. Los sistemas de sueros y llaves de paso se recomiendan que se cambien cada 3 ó 4 días, excepto tras las transfusiones de sangre que se cambiarán a las 4 horas.
3.5. Se recomienda retirar cualquier vía de la vena que no haya sido utilizada en las últimas 24 horas.
3.6. Para decidir cambiar una vía venosa no hay plazos fijos y se recomienda cambiarla cuando el profesional valore que es necesario, por la aparición de signos que indiquen flebitis o trombosis.

2.4. Recomendaciones sobre como actuar si se presentan complicaciones

4.1. Ante cualquier complicación de una vía venosa periférica (dolor, enrojecimiento) se recomienda retirar la vía.
4.2. Ante la obstrucción de una vía venosa central o central de inserción periférica, se recomienda hacer prevención de trombosis con heparina y retirar la vía.
4.3. Ante la salida de sustancias fuera de las venas se recomienda suspender de inmediato la perfusión y actuar según los protocolos existentes para cada tipo de sustancia que se ha salido de la vena.

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Última actualización: julio de 2015

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