Las personas con unas cifras de colesterol en plasma elevadas u otras dislipemias, ¿tienen un mayor riesgo de sufrir un episodio de ictus isquémico o ataque isquémico transitorio?
Los tratamientos orientados a reducir las cifras de colesterol en plasma ¿reducen el riesgo de sufrir un episodio de ictus isquémico o ataque isquémico transitorio?
Según datos de nuestro entorno, más del 37% de la población de entre 18 y 74 años tiene unas cifras de colesterol total en sangre superior a 200 mg/dl, sobre todo las personas de más de 45 años263. Aunque las cifras de colesterol en plasma elevadas se asocia de forma lineal con la mortalidad coronaria, hay diferencias entre países respecto al impacto sobre esta variable de unas mismas cifras de lípidos en sangre. Probablemente estas diferencias se deben a otros factores como la dieta, lo cual podría explicar que en los países del sur de Europa las tasas sean menores que en los países anglosajones264.
A pesar de que la relación entre los niveles elevados de colesterol en plasma y el riesgo vascular está bien establecida, hay controversia sobre la asociación con el riesgo de sufrir un episodio de ictus56, 265. Datos recientes de un metanálisis de datos individuales (61 estudios prospectivos, 55.000 muertes vasculares) muestran que el colesterol total se asocia a la mortalidad por cardiopatía isquémica en edades medias y avanzadas. En concreto se observó que por cada unidad (mmol/l) de descenso de colesterol en plasma la mortalidad por cardiopatía isquémica se redujo en la mitad, un tercio y un sexto en ambos sexos, para las edades comprendidas entre 40 y 49 años, 50 y 69 años y 70 y 89 años respectivamente266.
En el caso de la HSA los resultados son inconsistentes. Una RS de estudios observacionales mostró una asociación negativa entre la hipercolesterolemia y el riesgo de presentar una HSA (reducción del 40%) en los estudios de diseño casocontrol. En los estudios de cohortes esta asociación no se confirmó69.
A pesar de todo, los ECA realizados con inhibidores de la HMG-CoA reductasa (estatinas) muestran que éstos reducen estos episodios coronarios y los ictus en pacientes de diferentes edades266. Este efecto se ha confirmado en las RS disponibles donde la variable ictus suele ser una de las secundarias o formar parte de una variable compuesta267-273.
Varias RS han evaluado la eficacia de las estatinas en prevención tanto primaria como secundaria de enfermedad vascular. Muchos de los estudios incluidos en estas revisiones se llevaron a cabo en pacientes sin antecedentes de enfermedad coronaria pero con antecedentes de otros episodios vasculares o un riesgo vascular elevado.
Un metanálisis prospectivo fruto de una colaboración internacional (CTT [Cholesterol Treatment Trialists] Collaborators) incluyó 14 ECA y 90.056 pacientes (8.186 muertes, 14.348 eventos vasculares mayores) y un seguimiento medio de 5 años. En este estudio, las estatinas redujeron el riesgo de muerte por todas las causas en un 12% por cada descenso de 39 mg/dl (1,0 mmol/l) de colesterol LDL (RR: 0,88; IC 95%: 0,84 a 0,91) y un descenso del 21%en el riesgo de cualquier episodio vascular mayor (infarto de miocardio, muerte coronaria, revascularización e ictus) (RR:0,79; IC 95%: 0,77 a 0,81). En los estudios que incluyeron a pacientes sin enfermedad vascular previa, la reducción fue del 28% por cada descenso de 39 mg/dl (RR: 0,72; IC 95%: 0,66 a 0,80). Los beneficios se observaron independientemente de las cifras de colesterol LDL en plasma al iniciar el tratamiento274.
En el caso de los ictus, fatales o no, la reducción del riesgo fue del 17% (2.957 eventos; RR: 0,83; IC 95%: 0,78 a 0,88) por cada unidad (mmol/l) de descenso de colesterol LDL en plasma, sobre todo por la disminución de los ictus isquémicos. La reducción del riesgo se asoció de forma lineal con el descenso de la concentración de colesterol LDL en plasma. El beneficio fue objetivable a partir del primer año de tratamiento. No hubo efecto sobre los ictus hemorrágicos. En términos absolutos, estos resultados sugieren que por cada disminución de 39 mg/dl (1 mmol/l) de colesterol LDL en plasma, sostenida durante 5 años, se evitarían cinco ictus (IC 95% 1 a 8) por cada 1.000 personas sin antecedentes coronarios. Asimismo, por cada 1.000 personas con antecedentes coronarios, la reducción absoluta de los episodios de ictus sería de ocho (IC 95% 4 a 12)274.
Otra RS específica sobre estatinas y prevención de ictus (42 ECA, 121.285 pacientes)mostró una reducción significativa del riesgo de ictus (RR: 0,84; IC 95%: 0,83 a 0,93)275, además de una reducción de la mortalidad por todas las causas, la muerte vascular y los ictus no hemorrágicos (RR: 0,81; IC 95%: 0,69 a 0,94). No se observaron diferencias significativas en el riesgo de ictus hemorrágico ni de ictus mortales.
Una RS (7 ECA, 42.848 pacientes) del efecto de las estatinas específicamente en prevención primaria (el 90%no presentaba antecedentes vasculares)mostró que se reduce el riesgo de episodios coronarios mayores, cerebrovasculares y revascularizaciones (29,2% [IC 95%: 16,7 a 39,8], 14,4% [IC 95%: 2,8% a 24,6] y 33,8% [IC 95%: 19,6 a 45,5] respectivamente). El seguimientomedio fue de 4,3 años. La reducción en mortalidad coronaria o total no fue significativa276. (Ver Tablas 8 y 9).
Tabla 8. Reducción del riesgo de muerte e ictus274, 276
| Objetivo (Número de estudios) |
Población total | Riesgo relativo, RR (IC 95%) | Reducción absoluta del riesgo |
NNT |
|---|---|---|---|---|
| Prevención primaria (6) |
39.937 |
Muerte: 0,93 (IC 95%; 0,86 a 1,01) Ictus: 0,86 (IC 95%; 0,75 a 0,97) |
- 0,37% |
- 268* |
| Prevención secundaria (14) |
90.056 |
Muerte: 0,88 (IC 95%; 0,84 a 0,91) Ictus: 0,83 (IC 95%; 0,78 a 0,88) |
1,2% 0,7% |
143** 125** |
Tabla 9. Riesgo de ictus en los ensayos con estatinas275
Objetivo (Nº de estudios) |
Población total |
Mortalidad por todas las causas RR (IC 95%) |
Ictus RR (IC 95%) |
Ictus no hemorrágicos RR (IC 95%) |
Ictus hemorrágicos RR (IC 95%) |
|---|---|---|---|---|---|
| Prevención primaria (41) |
121.285 |
0,88 (0,83 a 0,93) |
0,84 (0,79 a 0,91) |
0,81 (0,69 a 0,94) |
0,94 (0,68 a 1,30) |
| Prevención secundaria (1) |
4.731 |
1,00 (0,82 a 1,21) |
0,85 (0,73 a 0,99) |
0,78 (0,66 a 0,94) |
1,25 (1,06 a 1,47) |
Un ECA posterior en prevención primaria (estudio MEGA) que incluyó población japonesa mostró que las estatinas reducen el riesgo de sufrir un primer episodio vascular (297 eventos; RR: 0,74 IC 95%: 0,59 a 0,94) o un episodio coronario (167 eventos; RR: 0,67 IC 95%: 0,49 a 0,91), pero no mostró una disminución del riesgo de ictus (102 eventos; RR: 0,83 IC 95%: 0,57 a 1,21;)277.
Las RS previas han mostrado resultados similares278-280. Una RS (65 ECA, 200.000 pacientes) analizó la eficacia de diferentes intervenciones orientadas a la disminución de lípidos en sangre en pacientes con y sin antecedentes de enfermedad coronaria. Las intervenciones incluyeron las estatinas, los fibratos, las resinas de intercambio iónico, los ácidos grasos poliinsaturados y diferentes estrategias dietéticas. La revisión mostró que las intervenciones destinadas a reducir los lípidos se asociaron a una disminución de los episodios de ictus fatales, en comparación con el placebo o la dieta habitual (RR: 0,89; IC 95% 0,83 a 0,96), sobre todo en aquellos ensayos con estatinas (RR: 0,82; IC 95% 0,76 a 0,90). Las otras intervenciones no se asociaron a una disminución significativa del riesgo. No hubo diferencias para el riesgo de ictus hemorrágicos en el global de las intervenciones ni en las estatinas en particular. El beneficio obtenido en la prevención de ictus fatales y no fatales fue igualmente significativo para los estudios en los que las estatinas se usaron en pacientes con enfermedad coronaria o sin ella (17 ECA;RR: 0,75; IC 95%: 0,65 a 0,87 y 6 ECA; RR: 0,77; IC 95% 0,62 a 0,95 respectivamente). Todas las intervenciones, excepto el tratamiento con dieta,mostraron una disminución significativa de los infartos de miocardio (fatales o no fatales)278.
Los resultados fueron parecidos y en la misma dirección en una RS (26 ECA, 90.000 pacientes). Esta revisión comparó las diferentes estatinas frente al placebo o el tratamiento habitual. El tratamiento con estatinas produjo una disminución del riesgo de ictus del 21% (2.890 eventos; RR: 0,79 IC 95%: 0,73 a 0,85). No se hallaron diferencias para los ictus con desenlace fatal (487 eventos; RR: 0,91 IC 95%: 0,76 a 1,10), ni para los ictus hemorrágicos (172 eventos; RR: 0,90 IC 95%: 0,65 a 1,22)279. Finalmente, en una RS (14 ECA, 54.160 hombres y 17.818 mujeres) las estatinas usadas como prevención primaria o secundaria de enfermedad coronaria no mostraron una disminución significativa del riesgo de ictus, aunque sólo evaluaron 3 ECA en hombres y 2 ECA en mujeres. Otros episodios vasculares evaluados se redujeron de manera similar en hombres y mujeres281.
El tratamiento con estatinas en la población diabética se ha mostrado asociado a una reducción del riesgo vascular (incluida la mortalidad por todas las causas, infarto de miocardio fatal y no fatal). Una RS reciente de 14 ECA (18.686 diabéticos, 71.370 no diabéticos, 3.247 eventos) observó que por cada mmol/l menos de colesterol LDL la mortalidad por todas las causas se reduce un 9%, la no vascular un 13% y los episodios vasculares mayores un 21% (estos efectos fueron similares en la población no diabética)282. En pacientes diabéticos también se observó una reducción del riesgo de ictus (RR: 0,79 IC 95%: 0,67 a 0,93), infarto de miocardio o muerte coronaria y revascularización coronaria. Tras cinco años de tratamiento, disminuyó en 42 el número de personas (IC 95%: 30 a 55) con diabetes que tuvieron episodios vasculares mayores por cada 1.000 tratadas con estatinas. Una RS previa mostró resultados similares283.
Otra RS mostró también que las estatinas son tan eficaces en diabéticos como en no diabéticos284. En concreto, en prevención primaria se objetivó una reducción de los acontecimientos coronarios mayores tanto en diabéticos (RR: 0,80; IC 95%: 0,71 a 0,90) como en no diabéticos (RR: 0,77; IC 95%: 0,66 a 0,91). Un ECA posterior en prevención primaria (estudio MEGA) que comparó el tratamiento con dieta o con dieta más pravastatina no observó diferencias significativas entre la población diabética y la no diabética277.
En términos relativos el beneficio de las estatinas probablemente es similar en población anciana que en poblaciones más jóvenes. Por otro lado, el beneficio en términos absolutos probablemente es mayor debido al mayor riesgo vascular de esta población. No obstante, la información de que se dispone proviene fundamentalmente de poblaciones con antecedentes vasculares y los ensayos suelen excluir a personas mayores de 80 años y reclutan muy pocas personas por encima de los 75 años285.
No se han localizado ensayos que evalúen los resultados sobre variables clínicas de interés y que comparen la eficacia de las estatinas275, ni estudios que evalúen los beneficios relativos o absolutos del tratamiento con estatinas con el objetivo de reducir los niveles de colesterol LDL en plasma por debajo de unos niveles determinados291.
En general las estatinas se han mostrado seguras en las distintas RS, sin mostrar que aumente el riesgo de cáncer o muerte de origen no vascular274, 286, 287. Una RS reciente (86 ECA y más de 96.000 pacientes) analizó conjuntamente los efectos adversos musculares y las retiradas debidas al tratamiento. Las estatinas se asociaron a un riesgo ligeramente superior de retirada debido al tratamiento en comparación con el placebo (OR: 0,88 IC 95%: 0,84 a 0,93), y de miositis (OR: 2,56 IC 95%: 1,12 a 5,85), principalmente para la pravastatina y la cerivastatina288. No se mostró una relación significativa con la rabdomiólisis en dos RS, y se señaló un incremento absoluto del riesgo a los cinco años muy reducido274, 288. Se sabe que los ECA a menudo subestiman los efectos adversos; así, en una RS que incluyó estudios de cohortes, el riesgo de rabdomiólisis fue 3,4 veces superior al placebo, sobre todo para las estatinas que se metabolizan por el isoenzima CYP3A4 del citocromo P450 y especialmente superior para la cerivastatina. Las elevaciones de los enzimas hepáticos son más frecuentes que con placebo, especialmente en dosis altas289. La cerivastatina fue retirada del mercado español y otros mercados por el riesgo de rabdomiólisis con la asociación de gemfibrozilo.
El metabolismo de las estatinas es mayoritariamente hepático a través del citocromo P450. La simvastatina, la lovastatina y la atorvastatina se metabolizan principalmente por el CYP3A4, mientras que la fluvastatina lo hace por el CYP2D9, como isoenzimas del citocromo P450. La pravastatina tiene un escaso metabolismo hepático. Todo eso puede conducir a interacciones con diferentes fármacos que compartan las mismas vías metabólicas290.
El tratamiento con estatinas en pacientes con un mayor riesgo vascular puede conllevar mayores beneficios, pero en personas de bajo riesgo el beneficio, en términos absolutos, parece ser menor y se mantiene el riesgo de los efectos adversos291.
Hasta el momento no hay suficiente evidencia de que otros tratamientos como el clofibrato, el gemfibrozilo, el ácido nicotínico o las resinas de intercambio iónico sean beneficiosos para la prevención primaria de episodios vasculares u otras variables clínicas de interés. Aunque estos tratamientos han demostrado reducir, en mayor o menor medida, las cifras de colesterol y, en algunos casos, también un efecto sobre variables combinadas clínicas, el efecto no ha sido consistente y no han mostrado ningún efecto sobre cada uno de los componentes de la enfermedad vascular por separado291.
Más recientemente, la ezetimiba, asociada a una estatina a dosis altas, no ha mostrado reducir una variable subrogada como el grosor de la íntima-media de la carótida en pacientes con hipercolesterolemia familiar, a pesar de conseguir un descenso en las cifras de colesterol LDL en sangre292.
| 1++ | En pacientes con un riesgo vascular elevado el tratamiento con estatinas reduce el riesgo de presentar un ictus isquémico y otros episodios vasculares en población con o sin antecedentes de enfermedad vascular274-285. |
| 1++ | Los efectos beneficiosos de las estaninas se observan tanto en hombres como en mujeres, en personas con diabetes y en población de edad avanzada274-285. |
| No hay ensayos que comparen la eficacia relativa de las estatinas disponibles275. | |
| 1++/2++ | Las estatinas se han asociado a elevaciones de los enzimas hepáticos y a efectos adversos de tipo muscular, que fueron graves tras la asociación con fibratos288, 289. |
| 1++ | No hay suficiente evidencia sobre los beneficios vasculares, entre ellos el ictus, de otros fármacos hipolipemiantes291. |
| A | Se recomienda tratar con estatinas a aquellos adultos sin enfermedad vascular previa y con un riesgo vascular elevado. |
| A | No se recomienda el tratamiento con otros fármacos como el clofibrato, el gemfibrozilo, el ácido nicotínico o las resinas de intercambio iónico o su combinación, como prevención primaria de enfermedad vascular. |
| √ | En pacientes con niveles elevados de colesterol en sangre (>240 mg/dl de colesterol LDL) se debe considerar el tratamiento con estatinas. |
| √ | El tratamiento con estatinas se debe valorar conjuntamente con el paciente tras informarle debidamente de los beneficios y potenciales riesgos, teniendo en consideración las patologías asociadas y los tratamientos concomitantes. Adicionalmente, al inicio de un tratamiento con estatinas, se debe iniciar un cambio hacia unos estilos de vida más saludables. |
| √ | Es importante valorar las interacciones entre las estatinas y otros medicamentos concomitantes metabolizados preferentemente por el citocromo P450. Si el riesgo de interacciones es clínicamente relevante, considerar el tratamiento con pravastatina. |

Tabla 8. Reducción del riesgo de muerte e ictus
(pdf, 24 Kb)
Tabla 9. Riesgo de ictus en los ensayos con estatinas
(pdf, 19 Kb)
Última actualización: mayo 2009

