: Apartados con Preguntas
: Apartados con RecomendacionesEl autismo se contempla como un problema a tener en cuenta en el seguimiento del niño sano143-145, sin embargo, la formación al respecto es escasa y la utilización de escalas de desarrollo no está estandarizada. En algunos casos estas escalas tienen escasa sensibilidad y especificidad para detectar determinados problemas del desarrollo, como el caso del test de Denver Devopmental Screening Test (DDST-II), la prueba de monitorización más utilizada internacionalmente146,147.
La escala Denver-II (DDST-II)148, 149, explora cuatro áreas del desarrollo (motricidad fina, motricidad gruesa, personal-social y lenguaje) desde los 3 meses hasta los 6 años de edad. Posee una sensibilidad del 43%, una especificidad del 83% y un valor predictivo positivo del 37%150.
Un estudio revisó las escalas de uso más estandarizado para valorar el desarrollo infantil, descartando el test de Denver-II por su escasa sensibilidad y especificidad147.
En nuestro contexto las escalas más utilizadas para la vigilancia del desarrollo del niño sano son el Denver Developmental Screening Test (DDST-II) y la escala Haizea- Llevant151, 152. Ésta última ha sido desarrollada en nuestro país.
La escala Haizea-Llevant permite comprobar el nivel de desarrollo cognitivo, social y motor de niños de 0 a 5 años. Ofrece el margen normal de adquisición de algunas habilidades fundamentales durante la infancia. El test incluye 97 elementos que se distribuyen en las siguientes áreas: socialización (26 elementos), lenguaje y lógica-matemática (31 ítems), manipulación (19) y postural (21 elementos). En cada uno de los elementos se indica la edad en que lo ejecutan el 50%, el 75% y el 95% de la población infantil. Además, como valor añadido, el instrumento incluye unos signos de alerta, cuya presencia, en cualquier edad o a partir de edades concretas, indican la posibilidad de alteraciones.
En la GPC de Nueva Zelanda (NZ)-2008 se describe cuál debe ser la cartera de servicios para el seguimiento del niño sano con el fin de identificar cualquier problema en su desarrollo, teniendo en cuenta áreas de valoración, momentos y actividades de educación/promoción para que los padres desarrollen habilidades sobre la vigilancia y cuidado de los niños. Se establecen procedimientos de monitorización y seguimiento del desarrollo de los niños, intercambiando información con padres y cuidadores aprovechando cada encuentro o visita. También establece cómo los profesionales sanitarios y educacionales deben discutir regularmente el desarrollo de los niños con los padres (al menos entre los 8-12 meses, entre los 2-3 años y entre 4-5 años) como parte del seguimiento del niño sano para detectar y responder rápidamentre ante cualquier problema45,153.
| D | Los profesionales sanitarios y educacionales deben regularmente discutir con los padres el desarrollo psicomotor, intelectual y conductual de sus hijos (al menos entre los 8-12 meses, entre los 2-3 años y entre 4-5 años) como parte del seguimiento del niño sano. |
| D | Los profesionales sanitarios deben incorporar un alto nivel de vigilancia en los campos de desarrollo social, juego, lenguaje y comportamiento para la identificación temprana de los TEA y otros desórdenes. |
| √ | En la vigilancia del desarrollo del niño sano en AP, como ayuda para detectar cualquier trastorno del desarrollo, incluidos los TEA, es aconsejable el uso de escalas (como la escala Haizea-Llevant desarrollada en nuestro contexto) (ANEXO 3). |
Última actualización: abril de 2010


