Los manuales diagnósticos se utilizan tanto a nivel de AP como AE, aunque es necesario comentar que existe una evidencia limitada sobre la utilización de los mismos para mejorar el proceso diagnóstico de los niños con TEA.
Existen estudios que hace referencia al uso de criterios diagnósticos según DSM-IV-TR y CIE-10; se observó que usando tanto el DSM-IV-TR como el CIE-10 se aumentaba la fiabilidad de proceso diagnóstico, y que los efectos eran mayores si el profesional implicado es inexperto en realizar diagnósticos. Además, observaron que los actuales criterios para el trastorno de Asperger y autismo tienen poca validez discriminatoria148-151.
A continuación, se presentan los criterios diagnósticos que deben cumplir los trastornos del espectro autista para ser considerados como tal según el DSM-IV-TR. Los códigos numéricos junto a la cada categoría diagnóstica se corresponden con el CIE-10 y el CIE-9 consecutivamente6.
| Criterios para el diagnóstico de F84.0 Trastorno autista [299.00] A. Un total de 6 (o más) ítems de (1), (2) y (3), con por lo menos dos de (1), y uno de (2) y de (3): (a) importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social (b) incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de desarrollo (c) ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos (p. ej., no mostrar, traer o señalar objetos de interés) (d) falta de reciprocidad social o emocional (a) retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación, tales como gestos o mímica) (b) en sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros (c) utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrásico (d) ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imaginativo social propio del nivel de desarrollo (a) preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés y que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo. (b) adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales. (c) manierismos motores estereotipados y repetitivos (ej. aleteo o giro de las manos o los dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo). (d) preocupación persistente por partes de objetos. C. El trastorno no se explica mejor por la presencia de un trastorno de Rett o de un trastorno desintegrativo infantil. |
| Criterios para el diagnóstico de F84.2 Trastorno de Rett [299.80] A. Todas las características siguientes: |
| Criterios para el diagnóstico de F84.3 Trastorno desintegrativo infantil [299.10] A. Desarrollo aparentemente normal durante por lo menos los primeros 2 años posteriores al nacimiento, manifestado por la presencia de comunicación verbal y no verbal, relaciones sociales, juego y comportamiento adaptativo apropiados a la edad del sujeto. B. Pérdida clínicamente significativa de habilidades previamente adquiridas (antes de los 10 años de edad) en por lo menos dos de las siguientes áreas: |
| Criterios para el diagnóstico del F84.5 Trastorno de Asperger [299.80] A. Alteración cualitativa de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes características: D. No hay retraso general del lenguaje clínicamente significativo (p. ej., a los 2 años de edad utiliza palabras sencillas, a los 3 años de edad utiliza frases comunicativas). E. No hay retraso clínicamente significativo del desarrollo cognoscitivo ni del desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacción social) y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia. F. No cumple los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia. |
| Diagnóstico del F84.9 Trastorno generalizado del desarrollo no especificado (incluyendo autismo atípico) [299.80] Esta categoría debe utilizarse cuando existe una alteración grave y generalizada del desarrollo de la interacción social recíproca o de las hablilidades de comunicación verbal o no verbal, o cuando hay comportamientos, intereses y actividades estereotipadas, pero no se cumplen los criteros de un trastorno generalizado del desarrollo específico, esquizofrenia, trastorno esquizotípico de la personalidad o trastorno de la personalidad por evitación. Por ejemplo, esta categoría incluye el “autismo atípico”: casos que no cumplen los criterios de trastorno autista por una edad de inicio posterior, una sintomatología atípica o una sintomatología subliminal, o por todos estos hechos a la vez. |
| II,III | Los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR y CIE-10 aumentan la fiabilidad del proceso diagnóstico, sobre todo en profesionales inexpertos149-151 |
| Los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR y CIE-10, por sí solos, tienen poca validez discriminatoria para el trastorno de Asperger y autismo149-151 |
| C | Se recomienda a los profesionales implicados en la detección de niños con TEA, sobre todo a aquellos con poca experiencia, usar los manuales diagnósticos del DSM-IV-TR y/o CIE-10 |

Última actualización: abril de 2010


